¡¡Mi peque ya tiene cuatro meses!!

Sí, ya se que escribo poco pero lo hago cuando puedo. Tener tres niños tan pequeños es lo que tiene.

Mi bebote acaba de cumplir 4 meses y hace mucho que quiero contar y compartir sus cosas.

Lucas esta gordito y muy fuerte, pesa más de 7 kilos, toma mucha teta y ya se entera de todo, se la pasa vocalizando y haciendo muchos sonidos que yo le repito para que sienta que estamos dialogando.

Tiene “mamitis” aguda y es que solo quiere estar conmigo, se pone nervioso y grita desesperado al ponerlo en la silla del coche, en la de pasear o en la cuna; inclusive con su padre este último tiempo, sólo se calma si lo lleva fuera a pasear, es muy listo…20150823_220258

El tema es que está tooooodo el día en brazos, no conoce otra cosa, (ni quiere). El único lugar en el que se queda durmiendo alguna siesta es en la hamaca, pero luego está siempre conmigo, hasta por la noche al practicar colecho quiere dormir en contacto. Si no lo está comienza a moverse desesperado hasta que le tomo la mano y se tranquiliza.

Es muy serio aunque yo lo hago sonreír a cada rato, tiene un carácter terrible, detesta la cocina, (porque cada vez que me pongo a cocinar sentirá que no tiene la atención exclusiva), odia también cada vez que le quiero hacer expulsar el aire por la noche, (no quiere que lo levante, se mueve y grita hasta que lo acuesto y se queda tranqui); sabe lo que quiere y como conseguirlo, parece que manda él porque yo al final para que no grite termino haciéndole caso…

Todos los días al despertar como ve que sus hermanos están durmiendo y no debe entender porqué están quietos y con los ojos cerrados, les habla y toca para que le hagan caso, hasta que lo logra porque los termina despertando y estos se ponen a su lado dándole besos; así que a pesar del cansancio extremo con el que me suelo despertar, las mañanas son muy bonitas con este panorama…

Su mirada es un poema, me busca, le encanta que lo mire, me dedica sonrisas todo el tiempo y el vínculo con él es una simbiosis difícil de querer cambiar.lucatoni2

Creo que se piensa que es más grande porque se pone de pie sobre mi barriga, (y se sostiene), hace mucha fuerza con el torso para sentarse, en la hamaca es capaz de esforzarse hasta salirse y en el coche va todo el tiempo incorporándose porque no soporta estar acostado boca arriba.

Físicamente, es moreno como yo con ojos que parecen ser verdes, aunque todavía no los tiene completamente definidos. Así que mis tres hijos son todos diferentes, (castaño, rubio y moreno), pero cada uno es inmensamente bello e inteligente, ¿qué va a decir su madre?

¿Y qué más? que muchas veces me pongo nerviosa por sentir que la situación me supera aunque estoy loca por él, que es verdad que el amor se multiplica y lo quiero al mil por mil, que me tiene completamente enamorada y que deseo que el tiempo se paralice en una simple mirada suya…

 

Lactancia en tándem/tritándem

Puf, ¡que difícil es! Quería contarlo porque cuando nació Lucas estuvimos casi un mes así. Samuel con sus casi 4 años y Mateo con 2, turnándose para tener su lugar en el pecho.

Yo pensaba que sería imposible, pero una teta se la dedicaba entera al bebé y la otra la compartían los hermanos. Samu ya sólo tomaba una vez para dormir o si se despertaba por la noche y Mateo, unas 3 o 4 veces al día, coincidiendo con episodios de sueño, celos, enfado o mamitis.

Es complicado porque en mi caso tenía la llamada “agitación del amamantamiento”. Ya me había pasado muchas veces estando embarazada y es como una especie de urgencia corporal y mental que pretende apartar al mayor y reservarse sólo para el pequeño, yo creo que tiene que ver con un instinto, el cuerpo es sabio y se supone que quien más lo necesita es el bebé que acaba de nacer.tándem

De todas maneras yo intentaba ir explicándoles a “los grandes” que el bebé necesitaba tomar mucha porque era lo único que podía comer y que ellos como eran mayores, ya podían comer lo que quisiesen.  Parece que Samu captó el mensaje porque de un día para el otro me dijo que “ya estaba grande y que no quería tomar más porque ya no le gustaba” y yo me quedé más tranquila.

Puede ser una experiencia preciosa pero en mi caso representaba sentirme bastante agobiada y así no lo disfrutaba. Las noches eran una locura porque colechábamos los 5 algunos días y yo estaba todo el tiempo para un lado y para el otro, dependiendo de quién se despertase. No descansaba absolutamente nada y estaba muy nerviosa durante el día.

Aún así volví a ofrecerle a Samu varias veces, pero ya se niega a volver a tomarla y yo me siento más descansada y relajada, (aunque me sorprende su negación y no termino de creérmelo).

Algo increíble que me volvió a sorprender de este tipo de lactancia es que la teta que más llena y dura estaba siempre era la del bebé, aunque los grandes apenas mamasen durante el día, lo que me muestra lo increíble que es nuestro cuerpo y la madre naturaleza, que sabe que es lo que necesita cada uno en cada momento.

Y también es impresionante que la cantidad de leche suele alcanzar para todos. Lucas con un solo pecho durante un mes había subido ¡bastante más de un kilo!

Resumiendo, ¡un mes agotador aunque increíble!

 

Siguiente Entradas recientes