¡Hola! Hoy un pequeño post para contar lo listo que está el peque:
Compramos a Samu un juguete lanzador de carrera de sus personajes favoritos con la condición que se lo dábamos si dormía en su cuna, así que después de cenar fue corriendo a buscar el pijama y a acostarse en su cuna. Papá fue con él para intentar relajarlo y ésta fue la conversación mantenida:
Samu: «papi estoy en la cuna, ¿traes a furgofante?», (personaje que traía el juguete nuevo).
Papá: «Tienes que dormir», (Samu cierra los ojos).
Samu: «ya está», ¿traes a furgofante?, (el padre lo trae creyendo que así se dormiría. Pero luego de mirar y enseñar mil veces al nuevo personaje pregunta por el resto del juego y convence al padre para llevarlo a su habitación. ¿Papá lo armas?
Papá: «No, ahora es tarde, es de noche y está oscuro, mañana». ..
Samu: ¡No, ahora! Prendes la luz y lo armas!
Papá: No, ¡es de noche! ¡Hay que dormir!
Samu se levanta, corre a encender la luz y dice: «ya está papi, ahora es de día, ya lo puedes armar»…
Tan simple y transparente, tan inocente, así es el aprendizaje de un peque de dos años…
¿Cómo no comerlo a besos?…






