Momentos de una madre desbordada…(La pura y cruda realidad)

Buenas, (si se puede decir así)…

Hoy voy a intentar transcribir un momento habitual en mi vida de madre de 4 peques, instantes que preferiría que pasen volando pero que parece que se quedan estancados temporalmente.

Un día cualquiera de septiembre me levanto por la mañana después de haber estado “en guardia” toda la noche, (y digo así porque los tengo a todos con mocos y tos), por lo que se despiertan a cada rato, lloran, gritan, piden agua, tienen mocos, no pueden echar las flemas, se ponen nerviosos, viene Mateo histérico a nuestra cama, se despierta Lucas exigiendo teta, por sus gritos despierta al bebé, quien llora hasta que le doy la teta, luego vuelve a llorar Lucas porque le quité la suya hasta que al fin todos se duermen. ¡¡Dios!!

Todos menos yo porque escucho que no respiran muy bien y me quedo sumamente preocupada con miedo a que les pase algo. Me caigo de sueño pero no soy capaz de dormir y me quedo escuchando las respiraciones de los 3 peques que hay en mi habitación mas los ruidos que hace nuestra gata jugando con una bolsa en plena madrugada…Puff…¿Porqué leches habré querido traer a casa una gata abandonada? Se me ocurre cada cosa…

Cuando al fin logro dormir parece que han pasado unos segundos y suena el despertador. ¡Arriba! pero shhh!!, sin hacer ruido, intentando que no se despierten los más peques de la casa… Mi marido les prepara el desayuno a los mayores y los levanta porque tienen que ir al cole; yo les busco su ropa y los visto pero al intentar vestir a Mateo empieza a gritar que no quiere ir al cole y así despierta a los dormidos. Lucas grita, me pide teta, brazos, se levanta con fiebre y Tomás llora sin parar porque quiere seguir durmiendo…Tres de cuatro gritan y Samu no se entera, tiene tanto sueño que pasa de todo… Hacemos milagros para prepararlos y cuando mi marido les lleva, si van caminando tardan media hora en un tramo de 10 minutos; él llega tarde y estresado a trabajar y Mateo se queda gritando en el cole…

Intento volver a dormir a los peques pero están tan espabilados que me cuesta mucho,  y si lo hago es a base de anestesiarlos con teta, por favor, ¡sólo necesito descansar un momento!

Al levantarnos todo se torna algo más tranquilo, pero entre una cosa y otra la hora pasa volando, no puedo hacer nada de la infinidad de tareas que debería y son casi las 13, hora en la que tengo que ir a buscar a los mayores al cole. Voy corriendo con el bebé en la silla donde llora porque no le gusta al no estar acostumbrado, (está todo el día en brazos) y con Lucas en el patín, parezco una loca corriendo una carrera. Llego y justo está saliendo Mateo con otra chaqueta que no es la suya, vuelve a por la otra, corremos porque ya salió Samu por el otro lado del cole. Volvemos a casa intentando hacer rápido porque no tengo la comida hecha y corren, se van por delante mío, otro se queda por atrás, otro se esconde y yo grito. ¡Ahí va la loca! gritarán los vecinos, y con razón…

En casa intento cocinar, pero como tengo a Tomy en brazos resulta tarea muy difícil. Llaman por teléfono y me lo pongo en el hombro porque no tengo manos. El bebé se mueve mucho y se lanza de repente hacia abajo, pero lo agarro de la camiseta evitando que se me caiga por una milésima de segundo. Resoplo e intento calmarme. Intento seguir con la comida. Hasta hace poco había aprendido a hacer todo con una sola mano y encima con la derecha, (yo soy zurda). Tomás no acepta estar en la hamaca, silla, cuna o lo que sea. Sólo en los brazos de mamá.

Resumiendo, comemos mientras Mateo pone los pies en la mesa, la cabeza en el asiento de la silla y da mil vueltas para comer, no quieren lavarse las manos, otro come con la mano porque se niega a usar cubiertos, todos comen poco y al llegar la hora de la siesta nadie me hace caso.

Juegan, corren, saltan en la cama y en el sofá, uno se hace caca, al cambiarlo se hace el otro; los demás se esconden, gritan y yo solo sueño con un momento de descanso…

Después de casi dos horas de reñirlos, los puede más el sueño que el hecho de hacerme caso; se acuestan en el sofá y se van durmiendo los mayores, Lucas exige teta y Tomás llora. La historia se repite para poder dormir.  Les doy la teta mientras siento “agitación del amamantamiento” y me aguanto esa sensación. Cuando al fin los 4 están dormidos la maravillosa siesta dura media hora porque Lucas se despierta a los gritos y despierta a todos.

Se enfadan, gritan, esto es un infierno…

ESTOY CANSADA, AGOTADA, DESQUICIADA, HARTA. NO PUEDO MÁS…

Amo con todo a mis hijos pero hay momentos en los que no tengo más fuerzas…¡ME QUIERO IR CON MI MAMÁ!

POR FAVOR:  ¡¡¡Que el tiempo pase rápido y estos días sean anécdotas!!!

Una madre al límite…

 

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3 meses de vida

Buenas…Ya se que hace mucho que no escribo, nunca había estado tanto, pero se me complica mucho y es muy raro poder encontrar algo de tiempo con mis 4 peques.

Mi Tomasín ya tiene 3 meses de este tipo de vida, aunque llevaba viviendo muchos meses dentro mío. ¡Ya llevamos un año sin separarnos! Aunque yo siento que lleva toda la vida conmigo…

El tiempo pasa muy rápido y al fin comienzo a adaptarme al hecho de ser una familia tan numerosa, al final las situaciones son muy similares, la historia se repite pero siempre con otro integrante más…

Mi bebé me tiene completamente enamorada. Ha pasado de no poder fijar la mirada a mirarme fijo y sin pestañar con sus enormes ojos azules.

Ha pasado de no saber que tenía manos a observarlas, enlazarlas, tocar, acariciar, tomar objetos, investigar y coger todo lo que pasa por su campo visual, especialmente si es de colores y tiene algún sonido… También chupa todo lo que encuentra como forma de explorar el mundo y así aprende a diferenciar texturas y sabores.

En este tiempo ha pasado de no sostener la cabeza a poder hacerlo perfectamente y  a incorporar el torso, lanzándose con fuerza hacia delante, pretendiendo acercarse a los objetos que ve.

En el terreno del lenguaje ha pasado de decir sonidos aislados a hacer gorjeos e imitar mis gestos.

Los progresos son increíbles y ya interactúa con todo el mundo, regalando sonrisas por doquier.

Mueve enérgicamente brazos y piernas, da manotazos y me agarra de los pelos, (creerá que son lianas para sostenerse), está muy activo y se mantiene despierto mucho mas tiempo.

Las noches son estupendas, (es el único que me deja dormir y  lo hace del tirón hasta 6 horas seguidas) y sigue tomando teta a demanda, por supuesto.

Parece que lo entiende absolutamente todo y es que el peque es muy listo, dulce, guapo, simpático, en fin, soy una mamá babosa que esta loca por su hijo…

 

Crónica de mi parto

¡Buenas, queridos seguidores!

Hoy es 26 de mayo del 2017. Estoy en mi 38+5 y hace una hora he entrado en paritorio. A ver si llego a contarlo todo antes que venga Tomás …

El domingo pasado tenia mucho flujo y me sentía como mojada, así que me hice un test casero, (llamado “All sense”) que detecta perdidas de liquido amniótico y salió una pequeña marca azul que supuestamente significaba positivo. Por lo que fui a urgencias para que me confirmarán o no el tema. Después de 2 amnisures , (test que utilizan en los hospitales por el mismo tema), ecografía,  monitores y dos exploraciones dolorosas el resultado fue negativo, así que me enviaron a casa.

Supuestamente el líquido estaba bien, (he de decir que la exploración me dolió mucho y pensé que podrían haberme realizado la maniobra de Hamilton sin decirme nada al verme tan apurada y ansiosa por tenerlo)…

El miércoles siguiente fui a mi ginecólogo particular y le pregunte acerca de dicha maniobra habiéndome asegurado la noche anterior de informarme y leer absolutamente todo al respecto.

El me lo había hecho con Samuel, así que me exploró,  y me dijo que el bebé ya pesaba 4 kilos y que eso era simplemente una ayuda para acelerar las contracciones y el trabajo de parto, así que por mi cabeza loca que nunca he aprendido a esperar, le dije que me lo haga. Me dolió bastante y al irme más,  tuve contracciones dolorosas pero no suficientes como para volver a urgencias.

Además desde el lunes pasado, justo al día siguiente de la exploración en el hospital, empece a echar el tapón mucoso y el tema es que no había parado de echarlo hasta hoy. Cada vez era más cantidad, mezclado con algo de sangre y cierto dolor de regla, así que volví a urgencias.

En cuanto me exploraron y volvieron a hacer el amnisure dio positivo, la fisura en la bolsa estaba confirmada…

Saberlo me dio una angustia tremenda por temor a que ocurra algo malo, (con Mateo me había pasado).

Me ingresaron y lo de siempre: antibiótico de alto espectro: (augmentine), por riesgo de infección, paritorio para intentar dilatar, rotura de bolsa a las 15hs y goteo de oxitocina…

Empieza el dolor…

Me conozco todo esto de memoria, comienzo sonriendo y luego termino pidiendo a gritos que me lo saquen, mi cara va haciendo una transformación hasta que doy miedo, ja ja ja! !

Son las 16:03, las contracciones son cada vez más seguidas y siento el líquido caliente que no para de salir…

Otra vez toca inducción y solo siento culpa por no haber sabido esperar, pero por otra parte ya es hora de poder conocer, abrazar y ver a mi niño.

Poder ponerle cara al fin y tenerlo entre mis brazos. ..

..16:50 hs Las contracciones son cada vez más fuertes y seguidas, según el monitor han llegado al 117 y ¡cada 5 minutos! Mi cara ha empezado a cambiar, de relajada casi sonriente a cara de jodida por el dolor…

17:30 malditas contracciones, son cada 2 minutos y llegan hasta 127 , voy a pedir la epidural, no tiene sentido aguantar el dolor, este invento es para que las mujeres no sufran y  yo no tengo porque ser masoquista. ..

La anestesista me puso la epidural a las 17:55, gracias a Dios no pasó lo de cuando nació Lucas, (me pincharon un vaso y la anestesia se estaba yendo al torrente sanguíneo), todo ha ido bien así que ahora toca relajarme y esperar…

1845: así Sí que mola , ya no duele nada y siento que el bebé va bajando…Aunque me han explorado y sigo con 3 cm pero el cuello está blando…

1930: siento la cabeza del bebé acercarse a la salida, siento la estrechez y la dureza, se va acercando a la meta… Me exploran y…¡estoy completa!

¡Ya es hora de conocerte pequeño!

Traen un espejo gigante para que yo vea mi propio parto, comienzo a tomar respiración y a empujar, me agarro con fuerzas a la silla de parir y pongo todas mis fuerzas hasta que se me termina el aliento,  vuelvo a coger aire y otra vez…

Veo como se abren mis partes, como se acerca él, siento como la apertura se hace más grande, veo hasta un intento de Tomás por volver dentro pero ya no es momento y sigo empujando hasta ver su cabeza, lo toco y tengo más fuerzas para poder al fin tenerlo, tomo mucho aire  y lo echo con una gran fuerza que lo mueve y lo saca de adentro. ..

Ya te veo, ya te agarro, ya te tengo, ya no te suelto…

Pido el corte tardío de cordón,  me lo dan en cuanto lo sacan y ya puedo olerlo, sentirlo, darle besos…

El milagro de la vida una vez más tengo…

Tomas pesó 3,950 y midió 50 cm, es un gordito precioso y ya estoy loquita por él. ..

Por decir algo más : creo que es muy duro el último mes de embarazo y más duro un parto pero no deja de ser el momento más increíble que puede vivir una mujer… La experiencia más grandiosa que nos ha dado la naturaleza…

 

 

 

 

 

37-38 semanas de embarazo

Bueno, aquí estoy sentada frente al portátil tomándome un mate y a lágrima suelta por estar escuchando canciones de embarazadas; es verdad que las hormonas juegan una mala pasada, voy de la alegría al llanto en menos de lo que canta un gallo, luego me pongo nerviosa, me enfado, vuelvo a estar contenta para llegar otra vez a mi estado habitual de histeria. :0

Pero al fin, después de tanto esperar puedo decir que ¡¡he llegado a término!!

Si, señoras y señores, estoy de 38 semanas; mi bebé ya puede nacer en cualquier momento a partir de hoy, porque sólo el 5% de los bebés nacen al salir de cuentas, el 95%restante entre las dos semanas antes o después. Y yo sinceramente espero que quiera salir a conocer la vida ya mismo.

Es verdad que el ultimo mes de embarazo es muy duro, yo ya no encuentro posición para dormir por las noches, (apenas duermo un par de horas), pero todo es por las cosas que pasan por mi cabeza, estoy llena de miedos por las cosas que leo, me entero o alguna que he pasado en carne propia. Tengo temor si no se mueve un rato, por si el flujo fuera líquido amniótico, por si me inducen el parto, por si no quiere salir, por si me hicieran cesárea; en fin, como cualquier madre supongo.

embarazada

Solo quiero que sea un parto natural y, como siempre digo, intentaré evitar la epidural y sentir el dolor de las contracciones como si fueran oleadas de fuerza que me van acercando a poder conocer, ver, sentir, tocar y oler a mi hijo. Esta vez me siento más fortalecida y eso es gracias a que mis amigas me hicieron un “blessingway”,(ya les contaré lo que es porque merece un post completo).

El peque está enorme según lo que me han dicho y el otro día al ir a la última cita con la matrona me exploró y me dijo que estaba dilatada de 1 amplio, casi 2, con el cuello largo pero favorable, así que estoy más tranqui porque eso quiere decir que en cualquier momento se decide a salir, (aunque con Samu me tiré 1 mes dilatada de 1cm), pero en cualquier caso es señal de parto próximo.

No quiero llegar hasta la semana 40, nunca me pasó porque todos fueron inducidos por una causa u otra desde la semana 36 hasta la 38 y prefiero no seguir esperando porque me vuelvo loca. Tengo la cabeza hecha un lío y no hago más que pensar en el parto. Encima en unos días tengo el exámen oficial de inglés, para el que he ido a la escuela de idiomas todo el año, pero sinceramente no me da la mente para estudiar en este momento, estoy fatal…

Aún no he perdido el tapón mucoso y todos los días tengo un rato de contracciones fuertes y dolorosas que se paralizan al recostarme o relajarme, estoy esperando cualquier indicio que me muestre la proximidad del gran momento, pero cada vez que me parece que va a ser, luego nada. Sé que me cuesta mucho esperar, pero llevo 266 días imaginando como será su carita y ya quiero verlo en directo…

A ver si pasa la semana y tengo la primicia para contarles el cuarto momento más importante de mi vida…

 

 

 

Otro gran día de la madre…

Hoy domingo 7 de mayo vuelvo a festejar un día que fue muy esperado por mí, el día de la madre.

Yo siempre quise serlo y mas teniendo la experiencia de mi madre, que siempre dice que “ha nacido para ser madre” y ha sabido ser una grande.

Me pregunto que podría decir que no haya dicho ya, pero me doy cuenta que con el tiempo siempre vamos cambiando, aunque sea en cosas que casi no se ven, pero que están…

Una de las cosas que más recuerdo de mi infancia es cuando jugaba con mis muñecas siendo su madre, intentando cuidarlas, protegerlas, mimarlas, imaginándome siempre de grande convirtiendo ese papel en una realidad.

Cuando nació mi hermana yo tenía 12 años y para mí era mi bebé, me la llevaba a todas partes y siempre he tenido una relación increíble con ella.

Luego de adolescente soñaba siempre que tenía hijos, eran pequeños/as cositas bellas y dulces llamándome “Mamá”

Cuando seguí creciendo empecé a buscar a una pareja que le gustasen los críos y que quisiera tener niños, yo siempre tuve claro que quería tener al menos tres.

Cuando al fin encontré el hombre de mi vida estuvimos buscando quedar embarazados algo más de un año y no lo conseguíamos, por ser una “cagaprisas” como me dice mi marido busqué una alternativa que me diera una mayor rapidez y seguridad para lograr mi objetivo y me puse en manos de la fertilización asistida: allí primero me dijeron que tenía una hormona llamada fsh de una mujer de 70 años y que nunca me quedaría embarazada, que si eso podía probar la fertilización in vitro pero había que esperar mucho y no me aseguraban nada…

A mí se me vino el mundo abajo: todo lo que había imaginado y soñado no podría ser, pero aunque estaba muy triste, una parte de mí no aceptaba esto como una verdad; por eso, con mi positividad y perseverancia de entonces volví a insistir hasta que dí con otro médico que quiso repetir las pruebas y salieron absolutamente normales. Me pregunto que hubiera pasado si me quedaba con esa sensación tan triste de fracaso, quizás hubiera entrado en una depresión de la que hubiese sido difícil salir…

En el segundo intento me quedé embarazada y eran mellizos: mi niño Tiago y mi niña Luna, ya saben el resto de la historia, los perdí en la semana 20 de embarazo por una infección en la que casi me voy yo también… Yo estaba tan triste que llegué a pensar en dejarme morir para irme con ellos, aunque todos me decían: “Eres joven y fuerte, ya tendrás otros hijos” pero yo no podía aceptar eso porque lo veía como reemplazarlos y ellos eran irremplazables…

Finalmente con mucha ayuda de mi gran marido empecé a superarlo y al poco tiempo me quedé embarazada naturalmente de Samu, mi mayor… Viví ese embarazo con terror de perderle, por el miedo a lo que me había pasado anteriormente pero todo salió estupendamente…

22 meses después llegaba naturalmente Mateo y viví ese embarazo muy nerviosa por no saber cómo podría manejarme con dos, ya que al haber elegido un estilo de crianza natural me resultaba muy complicado brindarme equitativamente con los dos, pero lo logré…

23 meses después llegó Lucas y viví ese embarazo bastante más tranquila, aunque dudaba un poco al pensar de como podría manejarme con tres peques en casa, hasta llegue a hacer lactancia en tritándem, pero como siempre de todo se sale y todo se aprende, volví a salir a flote y me manejo bastante bien…

24 meses después está muy cerca de llegar mi cuarto varón: Tomás y estoy viviendo este embarazo mucho menos preocupada que en los anteriores, aunque me da mucha pena no ser la mamá que era en los primeros embarazos porque les ponía canciones, música clásica, les hablaba,  etc, etc, que ahora me resulta muy complicado o casi imposible teniendo en cuenta que en casa no existe el silencio y es una locura de gritos y ruidos cotidianos…

En fin, después de esta numerosa cronología de mi vida, ésta es mi historia de madre en todos estos años, yo siempre tuve claro que quería serlo.

Muchas veces estoy cansada, agotan mi paciencia, tengo mal humor y me siento mala madre, pero otras miles de veces cuando los veo jugando, saltando, riendo, interaccionando, me doy cuenta que el tiempo pasa muy rápido y hay que disfrutarlos, besarlos, mimarlos y darles todo lo que tenemos y lo que somos. Aunque digan que “los hijos no son nuestros sino de la vida” ellos son mis hijos y yo soy de ellos…

Los amo a cada uno, a los que se fueron, a los que están y al/los que vengan, cada uno es lo más especial y valioso que puede existir, son el tesoro más grande e importante en la vida de esta orgullosísima MAMÁ…

Gracias hijos por existir y por haberme convertido en una madre muy feliz…

¡¡Los adoro bellos de mi vida!!

El charlatán a sus 22-23 meses…

Buenas…

Como siempre, he intentado escribir este post desde hace unos meses y me resulta muy complicado encontrar el tiempo para hacerlo.

Quiero hablar de Lucas y de su forma de expresarse: el chiqui habla hasta por los codos, charla como cualquier niño, ya no tiene lenguaje de bebé sino de niño mayor, arma frases, opina, dice lo que cree, lo que quiere y lo que le gusta. Es una pasada escucharle y resulta increíble como alguien que aún es un bebé es capaz de hablar de esa forma. Los hermanos también hablaban a partir del año pero no recuerdo que fuera exactamente así, sino que muchas veces había que interpretar lo que decían.

Según los psicolinguistas y la psicología del lenguaje entre los 18 y 24 meses, la mayoría de los niños cuentan con un vocabulario mayor a 50 palabras, pasando a combinar 2 a 3 palabras en una frase, dándose inicio al habla “sintáctica”; es decir, el niño comienza a articular palabras en frases y oraciones simples. En sus expresiones verbales utilizan sustantivos (nombres), verbos (acciones) y calificadores (adjetivos y adverbios).

Lucas usa todo eso y mucho más y además suele lograr cosas que parecen increíbles para su edad, pero yo creo que eso tiene que ver con que quiere y pretende hacer las mismas cosas que sus hermanos mayores sin darse cuenta de la edad que tiene o de lo pequeño que es.

El peque sabe saltar, cantar, correr, subir y bajar escaleras, conoce más de 10 colores y sabe contar hasta 10, aunque se equivoca algunas veces, pero lo que más me sorprende es que sabe conjugar hasta los verbos y los géneros, me deja boquiabierta con sus logros cotidianos…

Pues eso, solo quería dejar plasmado los nuevas destrezas de Lucas que son miles y siguen sumando, la capacidad de aprendizaje de nuestros peques es asombrosa, es verdad que a esta edad son como una esponja…

Tengo 3 peques y voy por el cuarto pero nunca jamás dejan de sorprenderme…

¡Los niños son increíbles!

30-31 semanas de embarazo…

Buenas, ya estoy en los 7 meses de embarazo y estoy contenta…

Pero como soy una quejosa ya me quejo de tener que caminar haciendo equilibrio, siento que me ha cambiado el centro de gravedad y es una sensación extraña, quizás tenga que ver que engordé algo más de 10 kilos y me siento como una ballena.

He empezado a sentir acidez por la noche, cuando como me hincho demasiado y me siento a punto de explotar, además a veces Tomás me pega muy fuerte y siento como me machaca los órganos o la vejiga, en fín, estar en el tercer trimestre de embarazo es lo que tiene, el cuerpo empieza a pesar mucho y eso tiene sus consecuencias.

Igual lo llevo fenomenal, aunque cada vez me cuesta más dormir y me siguen creciendo las ojeras es algo a lo que ya estoy acostumbrada, pero el cansancio se apodera a diario de mí y si pudiera estar tirada en el sofá todo el día lo haría con gusto, porque es lo que me pide el cuerpo.

No puedo dejar de comer y no tengo ni un antojo porque cada cosa que quiero la tengo, es otra cosa buena que tiene España que al estar barata la comida puedo darme todos los gustos, así que son todos los sitios que venden alimentos los “culpables” de mi aumento de peso y yo no, claro, jejeje…

Tomás está fenomenal, ya pesa casi 1,900 kg y me he hecho la última eco 5d del paquete que teníamos. Lo hemos visto sonreír y sacar varias veces la lengua, aunque ya a esta altura el bebé está tan grande que suele pegarse a la placenta y no se puede ver tan nítido.

He tenido gastroenteritis y tuve que ir a urgencias porque estaba empezando a deshidratarme. Eso es un riesgo, (podría desencadenar un parto prematuro), así que hay que evitarlo bebiendo liquido como sea, de todas formas me dieron un “chute” de suero y glucosa que me dejó como nueva.

Mi estado anímico sigue fluctuante, un rato estoy feliz y al momento siguiente me enfado por cualquier cosa, eso sí, triste por suerte no estoy. Me gustaría ser menos histérica porque grito mucho en casa y no me gusta hacerlo, pero me resulta casi imposible poder evitarlo.

Samuel sigue encantado con el embarazo, él nunca se ha puesto celoso de ningún bebé y dice que quiere seguir teniendo hermanos, me vive dando besos en la panza y le habla a cada rato a Tomy, todo el día está pendiente de sus movimientos…

Sigo dando teta a Lucas y me pide muchas veces. Mateo ya se ha destetado aunque de vez en cuando me pide, pero se le ha olvidado como succionar así que ya no le sale y se conforma igualmente. Es increíble que de un momento a otro puedan perder la práctica, me sorprende, lo siento por él, pero sinceramente me siento aliviada porque tengo mucho dolor en los pezones y no estoy dando la teta a gusto, además no me veo otra vez en un tritándem…

Pues nada, la verdad es que el tiempo pasa y los peques crecen, ya en unas semanitas tengo a mi bebote en mis brazos…

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