Día de la madre 2018

Hoy es otro de los días especiales marcados en nuestra agenda y es nada más ni nada menos que mi séptimo día de la madre.

¿Qué como es ser mamá de 4 peques? una locura total; complicado, muuuuuuuyy complicado.

Jamás hay tiempo para nada, salir a cualquier sitio es una odisea, escribir otra; (ahora mismo siendo la 1am tengo uno detrás mío saltando en el sofá y al bebé tocando el teclado donde estoy intentando escribir).

La crianza respetuosa que intentamos brindar también se complica infinidad de veces porque es imposible respetar las necesidades, deseos y/o decisiones de cada uno cuando son tantos; cada uno exige su lugar y su momento y es imposible poder dar a cada uno lo suyo.  Me ocupo mucho más de los pequeños y es normal, pero los mayores también me necesitan. Incluso el más grande desde hace un tiempo se está portando fatal y creo que es solo porque al echarle la bronca ve que “estoy” con él aunque sea de mala manera…

Hay días que parecen de película, pero ¡de terror! Hay gritos por doquier, llantos, peleas, caídas, por la casa parece que ha pasado un huracán y yo me río por no llorar, juro que hasta rezo implorando más y más paciencia y miro a mi alrededor intentando divisar si hay alguna cámara grabando esos momentos que no pueden resultar peor, no puede ser real tanta locura pero lo es…

Y cuando más loca me vuelvo descubro que siempre hay una luz al final del túnel y encuentro formas de poder sobrellevar esta esperada y desesperada maternidad.

-Por ejemplo, para poder hacer la comida que me resultaba imposible, (Tomás se colgaba de mis piernas y gritaba desesperado con solo pisar la cocina) he encontrado la niñera perfecta y solo me cuesta unos pocos céntimos diarios: le doy un rollo entero de papel higiénico y mientras se lo pasa pipa rompiéndolo a pedacitos yo tengo mi ratito para cocinar.  O también puedo darle el rollo de bolsas de basura, que las deja por toda la casa o hasta dejarle el bidet un pelín abierto para que salga una gota de agua con lo que se entretiene otro rato aunque ponga todo perdido…

-Y respecto al orden de la casa he descubierto que como no se puede mantener y no vale estar enfadada por todo lo que los peques tiran, mejor que barrer, gritar y recoger 20 veces es “aprender a caminar sobre obstáculos” y hacerlo cuando se pueda; me da igual que me llamen guarra porque yo estoy muchísimo mas tranquila, jajaja!!!

-Con mis 4 peques nunca la ropa les dura limpia más de un día y debo poner un mínimo de 10 lavadoras al menos los fines de semana; así que para que esto resulte más simple he separado unas cuantas prendas de ropa para andar por casa y al salir sí que nos ponemos más guapos.

-En mi casa los padres tenemos “prohibido” dormir varias horas seguidas así que cuando mis mayores se van al cole, yo me vuelvo a dormir otro rato con mis pequeños y aunque fuese “necesario” quedarme en pie para limpiar u ordenar, veo que mi cuerpo lo que me pide es descansar, así que hago lo que me parece, sin más…

Podría enumerar miles de cosas como estas más, pero yo solo quiero demostrar que a pesar de muchos momentos de agobio que puede tener una numerosa maternidad, también hay que ver la otra cara de la moneda, encontrar soluciones a los supuestos problemas. No podemos vivir agobiadas, también hay que disfrutar…

Yo me agobio, (y mucho) pero también disfruto, (y mucho) de:

-Ver a mis hijos jugando juntos, riendo, descubriendo el mundo; aprendiendo, creciendo…

-El cariño que me dan y les doy.

-Los logros de cada uno.

-Sus sonrisas, sus miradas, sus ocurrencias, sus palabras, sus locuras…

-Descubrir las personitas en las que se van convirtiendo y lo rápido que pasa el tiempo…

Así que por favor, hoy, en este día tan especial, llenemos de amor esos corazones tan puros, olvidémonos de los agobios y dediquémonos a disfrutar de nuestros hijos; hijos que en poco tiempo volarán y desearemos haber disfrutado más; ahora es el momento, que crecen demasiado rápido

¡Los amo peques!

¡¡¡Feliz día mamis!!!

PD: Gracias a mi mami por existir y ser no solo madre sino también mi amiga y apoyo incondicional. ¡¡Te quiero mamá!!

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No somos libres…

Más

Otro gran día de la madre…

Hoy domingo 7 de mayo vuelvo a festejar un día que fue muy esperado por mí, el día de la madre.

Yo siempre quise serlo y mas teniendo la experiencia de mi madre, que siempre dice que “ha nacido para ser madre” y ha sabido ser una grande.

Me pregunto que podría decir que no haya dicho ya, pero me doy cuenta que con el tiempo siempre vamos cambiando, aunque sea en cosas que casi no se ven, pero que están…

Una de las cosas que más recuerdo de mi infancia es cuando jugaba con mis muñecas siendo su madre, intentando cuidarlas, protegerlas, mimarlas, imaginándome siempre de grande convirtiendo ese papel en una realidad.

Cuando nació mi hermana yo tenía 12 años y para mí era mi bebé, me la llevaba a todas partes y siempre he tenido una relación increíble con ella.

Luego de adolescente soñaba siempre que tenía hijos, eran pequeños/as cositas bellas y dulces llamándome “Mamá”

Cuando seguí creciendo empecé a buscar a una pareja que le gustasen los críos y que quisiera tener niños, yo siempre tuve claro que quería tener al menos tres.

Cuando al fin encontré el hombre de mi vida estuvimos buscando quedar embarazados algo más de un año y no lo conseguíamos, por ser una “cagaprisas” como me dice mi marido busqué una alternativa que me diera una mayor rapidez y seguridad para lograr mi objetivo y me puse en manos de la fertilización asistida: allí primero me dijeron que tenía una hormona llamada fsh de una mujer de 70 años y que nunca me quedaría embarazada, que si eso podía probar la fertilización in vitro pero había que esperar mucho y no me aseguraban nada…

A mí se me vino el mundo abajo: todo lo que había imaginado y soñado no podría ser, pero aunque estaba muy triste, una parte de mí no aceptaba esto como una verdad; por eso, con mi positividad y perseverancia de entonces volví a insistir hasta que dí con otro médico que quiso repetir las pruebas y salieron absolutamente normales. Me pregunto que hubiera pasado si me quedaba con esa sensación tan triste de fracaso, quizás hubiera entrado en una depresión de la que hubiese sido difícil salir…

En el segundo intento me quedé embarazada y eran mellizos: mi niño Tiago y mi niña Luna, ya saben el resto de la historia, los perdí en la semana 20 de embarazo por una infección en la que casi me voy yo también… Yo estaba tan triste que llegué a pensar en dejarme morir para irme con ellos, aunque todos me decían: “Eres joven y fuerte, ya tendrás otros hijos” pero yo no podía aceptar eso porque lo veía como reemplazarlos y ellos eran irremplazables…

Finalmente con mucha ayuda de mi gran marido empecé a superarlo y al poco tiempo me quedé embarazada naturalmente de Samu, mi mayor… Viví ese embarazo con terror de perderle, por el miedo a lo que me había pasado anteriormente pero todo salió estupendamente…

22 meses después llegaba naturalmente Mateo y viví ese embarazo muy nerviosa por no saber cómo podría manejarme con dos, ya que al haber elegido un estilo de crianza natural me resultaba muy complicado brindarme equitativamente con los dos, pero lo logré…

23 meses después llegó Lucas y viví ese embarazo bastante más tranquila, aunque dudaba un poco al pensar de como podría manejarme con tres peques en casa, hasta llegue a hacer lactancia en tritándem, pero como siempre de todo se sale y todo se aprende, volví a salir a flote y me manejo bastante bien…

24 meses después está muy cerca de llegar mi cuarto varón: Tomás y estoy viviendo este embarazo mucho menos preocupada que en los anteriores, aunque me da mucha pena no ser la mamá que era en los primeros embarazos porque les ponía canciones, música clásica, les hablaba,  etc, etc, que ahora me resulta muy complicado o casi imposible teniendo en cuenta que en casa no existe el silencio y es una locura de gritos y ruidos cotidianos…

En fin, después de esta numerosa cronología de mi vida, ésta es mi historia de madre en todos estos años, yo siempre tuve claro que quería serlo.

Muchas veces estoy cansada, agotan mi paciencia, tengo mal humor y me siento mala madre, pero otras miles de veces cuando los veo jugando, saltando, riendo, interaccionando, me doy cuenta que el tiempo pasa muy rápido y hay que disfrutarlos, besarlos, mimarlos y darles todo lo que tenemos y lo que somos. Aunque digan que “los hijos no son nuestros sino de la vida” ellos son mis hijos y yo soy de ellos…

Los amo a cada uno, a los que se fueron, a los que están y al/los que vengan, cada uno es lo más especial y valioso que puede existir, son el tesoro más grande e importante en la vida de esta orgullosísima MAMÁ…

Gracias hijos por existir y por haberme convertido en una madre muy feliz…

¡¡Los adoro bellos de mi vida!!

Día del padre 6.0

Buenas, hoy como todos los años dejo este espacio a mi marido para que escriba en su día…Aunque miedo me da porque hoy no ha sido un día del padre ejemplar, los niños la han liado mucho…Pero no siempre tenemos que mostrar sólo lo bonito de ser padre, muchas veces la realidad  y el desastre cotidiano nos supera…:0

 

Sexto día del padre que vivo como tal y sexto post que escribo en este blog.

Somos familia numerosa de cinco miembros y a punto de ser 6. La gente se pregunta si estamos locos, pero yo eso ni me lo planteo, la respuesta es obvia, SI.

Todo es muy bonito y maravilloso, pero no es tan de color de rosa como puede parecer. Los niños están constantemente liándola y rompiendo cosas, vamos que se va un presupuesto en resolver y arreglar sus trastadas. El sofá, el coche, moviles, ordenadores y cualquier otra cosa que esté a su alcance corre un serio peligro, y con ello la gran duda cada vez que rompen algo… ¿Lo reemplazo, lo arreglo o prescindimos de ello hasta que tengan edad para cuidar las cosas? (arreglarlo supone una inversión de tiempo del que no disponemos y reemplazarlo una inversión económica que con la cantidad de destrozos que hacen es dificil de asumir) . En este caso he llegado a una conclusión, lo que no sea imprenscindible se tira a la basura y no se reemplaza hasta que sean mayores, con esto ganas espacio en casa y tranquilidad (una cosa menos de la que tienes que estar pendiente), lo que sea imprescindible o bien se arregla gastando el mínimo de tiempo y energía o se sustituye por algo viejo que, aunque lo vuelvan a romper, no suponga un nuevo disgusto. En definitiva, cuando tienes tantos niños pequeños (y cuando no) lo mejor es tener la casa lo mas vacía posible, un coche viejo (pero seguro) y sobre todo paciencia, mucha paciencia. De todas formas y aunque no paren de liarla… Se les quiere igual…

Hasta el año que viene (si no me rompen el ordenador)…

 

Lo he dicho, mi marido estaba centrado en el enojo, así que no estaba precisamente inspirado para escribir, pero lo hemos festejado ayer y fue un día estupendo, ya os contaré…

Gracias por estar ahí…;)

 

Recuerdo inolvidable

Hoy es un día para no recordar, pero también es un día que no puedo olvidar.

Hace 6 años que murieron mis mellizos, Luna y Tiago, con 20 semanas de gestación por una corioamnionitis aguda.

Tremendo golpazo que me dio la vida, que en vez de poder presenciar el milagro de dos vidas unidas saliendo de mí sólo pude presenciar a mis dos pequeños angelitos muertos.duelobaby

Ya lo he contado varias veces y no quiero revivirlo contándolo otra vez, así que para quien quiera conocer la historia, dejo aquí un enlace de lo que fue ese momento:

https://aprendiendoaserpadres.com/2015/09/09/aniversario-gris/

https://aprendiendoaserpadres.com/2014/09/09/4to-aniversario-de-un-dia-gris/

Al pasar el tiempo el dolor disminuye pero no cesa jamás… Y el mejor remedio para poder sobrellevarlo fue el nacimiento de mis tres hijos que son mi felicidad…

Pero después de una vivencia tal, os puedo asegurar que una nunca, jamás, vuelve a ser la misma…

Hijos, donde quiera que estén su madre no los olvidará…

 

…”Sólo hay una cosa que me puedo imaginar aún más terrible que la muerte de mi hijo. Mucho, pero mucho peor sería…No haberlo siquiera conocido”… (El camino de las lágrimas, Jorge Bucay)

Actualizando blog…

Buenas, no me echen la bronca porque últimamente apenas tengo tiempo.

Los nenes han estado malitos,  primero uno, luego el otro, así siempre; parece que los virus no me dan respiro.

Además, estoy estudiando. Sólo me he matriculado en dos asignaturas pero es imposible poder estudiar.  Me quedan unos días para examinarme pero apenas llego a leer superficialmente, así que espero que dependa más de la suerte que de mi conocimiento,  ¡¡jeje!

Realmente es muy complicado compaginar la crianza con el estudio.  Hay gente que me dice que estoy loca por pretender estudiar teniendo tres peques pero sigue siendo mi meta y al menos quiero acercarme un poco…defiesta

Lucas ha cumplido su primer año,  el tiempo pasa volando. Ya le queda poco para andar aunque aún no se suelta y está terrible,  se la pasa liandola y ha aprendido a decir montones de palabras, ¡está para comérselo!

Mateo ha cumplido 3 años y aunque sigue siendo un pequeñín lo veo mucho más mayor,  esta todo el día jugando y armando torres con todo lo que encuentra en su camino, es inseparable con Samu aunque pelea mucho a Lucas porque el peque le coge y tira a cada momento lo que a Mateo le cuesta construir…

Y Samu está tan grande que se la pasa haciendo preguntas de mayores y exige respuestas afines, quiere saber los porqués de todo y no se conforma con respuestas simples. Y yo se lo cuento todo.

Mis días son una locura, mi casa un desastre, pero tengo tres soles que me iluminan cada día y no los cambiaría por nada. Así que aunque el tiempo no me alcance y a veces todo parezca un caos, igual soy feliz.

Tengo a mi amor que es un gran hombre, marido y papá y a mis príncipes que cada día me hacen sonreír. No puedo pedir más.  Lo demás puede esperar.

Como dice la letra de una canción: ¡gracias a la vida que me ha dado tanto!

Día del padre

Buenas, como todos los años hoy, que es un día tan especial para los papás, es el momento que mi marido escriba en el blog, así que le cedo este espacio…

 

…Un nuevo día del padre y como todos los años aquí estoy, poniendo mi granito de arena en este gran libro de recuerdos. Es ya la quinta vez que escribo como padre, aunque también es la primera que lo hago como padre de familia numerosa.

Ya han pasado cinco años, qué rápido se dice… Parece que fue ayer cuando recibimos ese primer regalo llamado Samuel, y que fue hace solo unas horas cuando llegó el segundo, de nombre Mateo, y parece que solo hace un ratito que nació Lucas, que con solo 10 meses ya ha sabido despertar en mí un amor sin fecha de caducidad.20160319_181515

Cinco años, un lustro, cuantas cosas han pasado en este tiempo, la mayor parte de ellas buenas. Echando la vista atrás, son tantas y tan diversas las vivencias y los recuerdos… Tantas noches sin dormir, tantas risas, tantos sustos y tantas cosas…

Ahora miro a mi alrededor y veo a mi Bandix, con casi cinco añitos, y tomo conciencia de la inexorabilidad del tiempo. 20160319_181424

Veo a ese niño vivaracho, inteligente y encantador, a veces un poco caprichoso, y me doy cuenta de que nunca volverá a ser el bebé que tenía en brazos hace cuatro días y que recitaba los sonidos de los animales como si de una lección de ciencias se tratase. También me doy cuenta de que pronto dejará de ser este pequeño genio de cinco años y se convertirá en un adolescente y luego en un adulto… Y yo, que echo de menos al Samuel bebé… Echaré de menos al Samuel niño, y al Samuel adolescente. Pero igual que ahora disfruto al Samuel niño… También disfrutaré a mis bichos en todas sus etapas.20160319_161017

Antes de despedirme hasta el próximo 19 de marzo me gustaría decir que ser familia numerosa es algo más que noches sin dormir, locura, trabajo y mas trabajo. Es sobre todo unidad, esperanza, juego, aprendizaje, alegría y mas alegría.

Desde aquí quiero agradecer a mis tres retoños, Samuel, Mateo y Lucas todos los grandes momentos que me han regalado durante estos casi cinco años, a mi mujer por haberme regalado esta vida (y por soportarme), a mi padre por haberme enseñado a amar y ser mas justo, y como no, felicitar a todos los padres y animarlos a disfrutar cada instante con sus hijos, porque cada momento y cada situación son irrepetibles y nunca volverán.

Vicen

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