Buenas! Ahora escribo desde el otro lado…¡Ya estoy en Argentina!
No había querido decir mucho porque quería asegurarme de llegar bien y la verdad que el viaje fue muy cansador, casi insoportable.
El vuelo tenía escala y además al llegar al aeropuerto de Buenos Aires tenía otras 3 horas hasta llegar a mi antiguo hogar, por lo que en total hemos tardado casi 24 horas, ¡una locura!
Mi Piqui se portó demasiado bien…Sólo se enojó 3 o 4 veces, 20 minutos cada vez, aunque había otros bebés que lloraron todo el viaje. Pero estábamos muy incómodos, (del lado de la ventanilla y en el pasillo un hombre que parecía molestarse si le pedíamos permiso para poder salir), no teníamos sitio para nada, en los dos vuelos nos metieron atrás de todo, justo donde están los motores del avión que hacen muchísimo ruido y claro que esto asusta a los peques, pero se ve que a las aerolineas les molesta escuchar el llanto de un niño y te obligan a ir en el peor lugar, sin pensar en el bienestar de los pequeñitos. Es una vergüenza!
Nos dieron un mini cinturón que se lo ponía a Samu y lo enganchaba de mi cinturón en el despegue, aterrizaje y turbulencias, que hubo bastantes, la verdad es que cuando hay un bache de aire fuerte siempre rezo del miedo que me da.
Como pusieron a la mayoría de niños cerca, Samu miraba a todos los peques que estaban allí y se hizo amiguito de un niño de dos años con el que jugaba a cada rato, (aunque hablaba en otro idioma pero parece que no hay diferencias culturales entre los niños ya que cuando juegan se comunican perfectamente, sin necesitar de palabras; el juego es universal), así que de esta manera el vuelo fue más entretenido para todos.
El equipaje una locura, la cantidad de cosas que hacen falta para un bebé son infinitas y encima ya me doy cuenta de haberme olvidado unas cuantas; aunque ya sé que soy una exagerada.
Sé que quizás Samu es muy pequeño para hacerle pasar este viaje, pero lo habíamos meditado desde hace tiempo porque el peque tiene y debe conocer a su familia, así que aquí estamos, muy felices todos juntos…











