Golpe en la cabeza

Hay días que son para no recordar.
El pasado domingo Samu estaba comiendo con nosotros en la mesa y como se la pasa de pie en la silla hubo un segundo en el que se giro, piso en el aire y se cayo. Ya se había caído de forma similar otras veces pero nunca se había echo más que un chichón. El tema es que se golpeó con el borde de un mueble y con el filo de la pared, así que lloraba muchísimo y yo lo de siempre; lo cojo en brazos, le doy besos, voy corriendo al baño a ponerle agua fría y mirar si se ha echo una herida, luego le doy teta y se queda tan contento, pero cuando estaba por darle el pecho y echándole un poco la bronca veo que tiene un corte algo profundo en la cabeza y que está sangrando, así que casi me da un ataque. Nos fuimos corriendo a urgencias del hospital y por suerte nos hacen pasar los primeros, (había unos 20 niños esperando). Me hicieron las preguntas claves: si había llorado, de qué altura se había caído, si había perdido el conocimiento, si había vomitado, si decía cosas incoherentes, cuánto hacía que se había caído, (parece que a partir de las 6 horas ya no puede realizarse una sutura); acto seguido le realizaron pruebas sencillas como seguir una luz, responder órdenes sencillas y finalmente decidieron ponerle un par de grapas para cerrar la herida. ¡Dios! Y fue más valiente él que yo.

golpe en la cabeza

grapas


Me dolió muchísimo verle sufrir, tuvieron que sujetarlo entre dos enfermeras mientras la doctora le ponía las dichosas grapas. Ya sé que es mejor esto a que le tengan que suturar, pero sinceramente ya se podría haber descubierto algún otro método más moderno, porque meterle esos ganchos sin anestesia es cosa de la prehistoria. ¡Pobrecito mi niño!
Gritó y lloró pero sólo en el momento que se las pusieron, luego vino a mis brazos y le di tantos besos como me fue posible.
Es importante destacar lo que hay que hacer ante cualquier golpe de esta envergadura: le suelen llamar traumatismo craneoencefálico, la exploración neurológica es normal por lo que no precisa ingreso; pero hay que estar atentos a:
-Observar al niño en las primeras 24 horas siguientes por si aparece algún problema, manteniéndolo en un ambiente tranquilo.
-Si tiene sueño hay que dejarlo dormir, pero despertándolo cada 4 horas para observar sus reacciones y comportamiento.
-Si tiene dolor puede tomar paracetamol o ibuprofeno a dosis habituales establecidas por su pediatra.
-Se puede restablecer la ingesta de alimentos, (dieta blanda), transcurridas dos horas sin vómitos.
-Se puede reiniciar el ritmo normal de vida a las 24 horas.
Debería consultar de nuevo si:
-Vomita, presenta dolor de cabeza intenso o progresivo; si está confuso, somnoliento, irritable o cuesta mucho despertarle.
-Si tiene movimientos anormales, debilidad u hormigueo en las extremidades, dificultad para caminar, habla o ve mal; o ante síntomas que resulten extraños y preocupantes.
-Si se observa salida de líquido claro o sangre por nariz u oídos.
Más allá de estas recomendaciones es importante mantener la tranquilidad y estar atentos ante cualquier comportamiento poco usual.
Y también a título personal dejar de sentirnos culpables, cuando se caen o golpean pocas veces lo podemos evitar, no se puede estar atento cada segundo del día, (cuando tuvo el golpe estábamos mi marido y yo sentados a su lado y aún así fue inevitable).
Gracias a Dios, todo está yendo muy bien y Samu está perfectamente, en 7 días tenemos que ir al centro de salud a que le quiten las grapas y no se ha quejado nada.
¡Mi niño es un campeón! Pero, ¡cuántos cuidados hay que tener con los peques!