Madre agotada…

Hola…No se si lo de hoy es un post, yo lo llamaría desahogo…

Estoy angustiada, cansada, harta, triste, sin fuerzas. Siento que estoy haciendo todo mal y que no puedo con todo, sino que todo puede conmigo.

Mis enanos hacen un lío de escándalo, (Samu es mucho más tranquilo, pero el terremoto de Mateo se la pasa liándola); por ejemplo es una hora cualquiera de una tarde cualquiera todo lo tira, rompe el sofá, golpea la tele con lo que encuentra, esparce líquidos y comidas, se acerca a la biblioteca infantil tirando todos los cuentos, luego va detrás de Samu a tirarle las filas de muñecos y construcciones que tan pacientemente hace, si estoy barriendo me esparce la basura, encuentra caramelos en lugares imposibles que estarán allí sabe Dios cuando y se los come, tiene berrinches terribles si no consigue lo que quiere, en fin…cansada

Aún toman la teta, Samu ya muy poco, sólo para conciliar el sueño, pero Mateo como por la noche apenas duerme, se despierta mil veces reclamándola a los gritos. Y como no le deje luego que me toque el pezón le da un ataque de histeria, no llora sino que grita, poniéndose de pie en la cama y levantando las manos para arriba, en una pose con una tensión exagerada, que ni siquiera puedo cogerle ni convencerle de lo duro y tenso que se pone. No se si es normal que tenga ese carácter. Recuerdo a 4 pediatras que estuvieron alrededor suyo cuando tenía dos semanas de vida y estuvo grave, que le miraban como gritaba en la incubadora y decían que no era normal que gritase de ese modo. Yo sigo sosteniendo que seguramente su comportamiento se relaciona con esos días que estuvo muy malito, por haberlo quitarlo de mis brazos y que esté en un frío hospital, (por eso debería hacerse como en otros países que le dan a la mamá una cama al lado de su bebé al estar ingresado). Estoy segura que esto lo ha marcado para siempre.

Y yo ya estoy de 34 semanas, con bastantes contracciones, algunos dolores, sin poder encontrar una postura en la cama, (aunque dormimos a los peques en sus camitas sólo aguantan una horita y se van con nosotros), así que somos 4 en la cama más mi barrigota, que en un mes se transformará en 5 en la cama y eso no puede ser porque ya es imposible dormir así.

Casi no dormimos, mi marido se va hasta mareado a trabajar, yo intento dormir siesta, pero cada vez que estoy conciliando el sueño o que me doy vuelta para estar más cómoda, Mateo se despierta y grita, están acostumbrados a dormir en contacto y Samu prácticamente todas las noches se me viene encima, arriba mío. Si me alejo se acerca y si me levanto se despierta.

NO PUEDO MÁS.

No se que va a ser de mí cuando venga Lucas. No sé como destetarlos, no se como hacer lactancia en tritándem. Ya les he dicho que cuando venga Lucas la teta es para él porque es el bebé el que hace que salga la leche, (lo cual Samu comprende pero Mateo no), en fin, creo que un día de estos me volveré loca.

¿Algún consejito? Y si no simplemente gracias por leerme, escribir es como tener un amigo a quien contarle lo que te pasa…

Día del padre

Buenas! como ya es tradición, éste es el tercer año que invito a mi marido a escribir una pequeña reflexión por este día. Les dejo con el mejor padre del mundo, ¡¡jeje!!

Un nuevo día del padre y un nuevo post en este entrañable blog.

Como los anteriores este día es también especial. Es especial por muchas cosas, pero sobre todo porque estamos esperando un nuevo integrante de la familia. ¡Vamos a ser familia numerosa! Se dice muy rápido pero se digiere muy lento.

Llegados a este punto merece la pena preguntarse qué significa ser familia numerosa y qué implicaciones tiene. Ser familia numerosa no significa descuentos en los viajes ni reducción de impuestos, va mucho mas allá. Es una apuesta por la familia, por el hogar, por el amor a los tuyos, por la vida y por todas esas maravillosas cosas que estamos viviendo desde que somos padres y que nos han llevado a crecer no sólo cuantitativamente sino también cualitativamente, que nos han ayudado a aprender a valorar lo realmente importante, a querer a cada uno como es, a valorar las diferencias porque ellas son las que nos hacen especiales, a convivir, a amarnos y a respetarnos a nosotros mismos y a los demás.

Cierto es que también implica algunas renuncias como tener menos tiempo para uno mismo (con dos hijos el tiempo libre es cero, con tres… ¿Será menos de cero?); aplazar el crecimiento profesional (¿Hay prisa por adquirir más responsabilidades y pasar más horas en la oficina? Creo que puede esperar), perder intimidad (mejor bien acompañado que solo)…

Seguramente habrá muchas mas cosas a las que hemos tenido que renunciar, pero ahora ni me acuerdo y mirando a mis chiquitines estoy mas seguro que nunca de que todas pueden esperar.

Muchos pensaran que estamos locos, aquí, solos, sin familia que nos eche una mano, con un solo sueldo, en plena crisis y en un mundo cada vez mas complicado… Y tal vez tengan razón.

Estamos locos, locos de atar.

Locos por nuestros hijos, por esas cosas pequeñas que corren por ahí tirando todo lo que se encuentran por delante, por esos gritos que nos ponen la cabeza como un bombo pero que a la vez inundan de alegría cada rincón de la casa, locos por esas noches interminables y por las preguntas incómodas. Locos , por los paseos por el parque, por el zoo y por los helados…

Locos por Samuel, por Mateo y por Lucas. Sí, estamos locos, muy locos, pero es una locura que nos llena de felicidad…

Pronto seremos cinco en casa y quien sabe… Tal vez algún día seamos más. Le hemos cogido el gusto a esto de tener niños y no renunciamos a nada porque podemos con todo y sobre todo…

Porque estamos muy locos. ¡Bendita locura!

La «silla de pensar»

Buenas! Hoy quiero hablar de algo que me ha enfadado mucho hace unos días.

Resulta que Samu un día me contó que en su cole a los niños que se portan mal  les apartan en un rincón haciéndolos sentar en una silla. Y menuda decepción me llevé, porque pensaba que este colegio tenía mejores métodos de educación y que no utilizarían uno tan retrógrado. Me hizo recordar que hace más de 30 años una maestra mía utilizaba algo parecido cuando enviaba a los niños al rincón «a contar hormiguitas»

Pero lo peor no fue eso, sino que al día siguiente fue mi marido a buscar al peque y su profe le contó que «lo había tenido que castigar con ese método porque se había portado mal». Aclaro que Samu es un santo en donde sea y que ese día había vuelto al cole después de dos semanas de estar malito y sin dormir apenas esa noche, cosa que al entrar a clase le habíamos comentado a su profe para que lo tenga en cuenta. Pues nada, que la tontería fue porque repartieron unas pegatinas, a él le tocó una que no le gustó y enfadado le rompió algunas de sus compañeros. Obviamente que no defiendo su comportamiento, sólo que aborrezco un método que se supone que educa cuando nada tiene que ver con esa función. silladepensar

El tema que me planteo aquí es este supuesto «método educativo» llamado «la silla de pensar» o «tiempo fuera» que consiste en castigar a un niño que ha hecho algo mal a sentarse en una silla durante un rato a pensar sobre lo que ha hecho.

El tema es que somos nosotros los que pensamos que eso podría servirle para reflexionar, pero muy lejos de esa intención lo único que produce son sentimientos negativos: aburrimiento, malestar, sentimientos encontrados; inseguridad, sentirse sólo, privado del afecto y del intercambio social, etc, etc, lo cual lleva al niño a sentirse enfadado, apartado, triste y humillado. Además, los niños no tienen una noción clara del tiempo por lo que el rato que se les deja allí puede convertirse en una eternidad para ellos.

Esta forma de «hacerles pensar» es un castigo disfrazado, un método conductista que solo pretende modificar el comportamiento en base a dejarle privado del afecto, la interacción y la atención de sus pares y maestros. Hay que tener en cuenta que el uso de castigos en cualquiera de sus formas, impone un modelo de aprendizaje basado en el poder, muy al contrario de pretender que el niño aprenda a resolver los conflictos por si mismo, lo que sí sería educar de forma respetuosa.

¿Porqué no enseñan a los educadores métodos más valiosos y acordes?, ¿porqué no se aprovecha esa carrera tan importante para enseñar a los maestros a transmitir seguridad, confianza y autoestima, transmitiendo valores? ¿Porqué no se producen cambios significativos en la educación que hacen falta para el futuro de nuestra sociedad, que son nuestros hijos??

Yo entiendo que hay que hacer reflexionar a un niño que ha tenido un mal comportamiento, pero justamente la carrera de educador debería contemplar multitud de herramientas para poder lograrlo, estoy realmente decepcionada con el modelo de educación que tenemos, nadie piensa que los niños aprenden por los modelos que les transmitimos y los docentes tienen la capacidad de poder trasmitir ese conocimiento, educadores y padres tenemos la llave para poder abrir sus mentes, nuevos canales de comunicación, dar opciones de negociación, enseñarles la capacidad de pensar, reflexionar, investigar, ser críticos y no conformarse con lo aprendido; esto y mucho más redundará en unos hijos mas felices, con herramientas propias para solucionar sus conflictos convirtiéndolos en adultos con más seguridad y con mejor porvenir para esta sociedad…

¿Intentamos hacer un cambio por el porvenir de nuestros hijos?

 

 

30-31 semanas de embarazo

Buenas…Aquí estamos, ya en la recta final, se supone que he pasado el 75% del camino y que quedan 10 semanitas, aunque mi ginecólogo particular me dice que como suelo tener amenazas de parto prematuro, puede que Lucas quiera nacer en la semana 34…

Lo peor de esta semana es que me he cogido una gripe terrible, la que tenía Samu, claro. Y pensaba que estaba siendo fuerte porque en ninguno de los embarazos me enfermaba pero fue decirlo y ¡ empezar a sentirme mal! Nunca hay que cantar victoria antes de tiempo…He tenido fiebre, pero sólo hasta 38º, tengo catarro, angina, dolor e hinchazón en las encías, en fin…Y eso no es todo, también he tenido varios episodios de gastritis, esofaguitis, acidez, estomago pesado, (aunque coma poco parece que comiera muchísimo)…

Es que hay que tener en cuenta que todo cambia cuando estamos embarazadas, todos los órganos cambian de sitio, el estómago sube, por lo que es normal que haya menos espacio para la comida y que al estar más arriba produzca acidez constante.30semanas

También he tenido un dolor eventual en el ovario izquierdo que me deja como paralizada, pero el gine me ha dicho que es imposible porque ya no tengo los ovarios donde yo creía… Empecé con dolor y endurecimiento de los gemelos, (como en el embarazo anterior), se me quedan como «trabados», al estar mucho de pie, es una sensación rara.

Respecto a Lucas está terrible, yo creo que es el que más se mueve de todos los embarazos que he tenido. Además, cuando me siento o acuesto de determinada manera que parece no gustarle realiza movimientos bruscos, como diciendo: «mamá, así no quiero». También es muy gracioso cuando tiene hipo, lo que ocurre todos los días y me doy cuenta porque son movimientos rítmicos continuos. La panza se me mueve según donde ponga el pie, manos, cabeza o culete, la verdad es que me resulta asombroso presenciar esas ondulaciones en mi barriga que me hacen dar cuenta que él está ahí dentro, bien vivo y contento. Ahí les dejo unas imágenes de su carita que hicimos en la 4d de la semana 26. ¡Una pasada poder verlo en directo!Lucas (2)

Me hice otra eco la semana pasada y ya mide 40 cm y pesa nada más y nada menos que…¡1836 kg ! así que es un gordito, pero esto siempre me pasó con todos, siempre me dijeron que al llegar a la semana 40 pesarían más de 4 kilos, pero como nunca llego… 😦

Tengo contracciones constantes apenas salgo a caminar, pero parecen que son las preparatorias, (van preparando el cuello del útero) y no son efectivas, pero aún así me da cosita…

He engordado 12 kilos y voy igual que en el embarazo de Mateo, han intentado ponerme a dieta dos veces pero me cuesta muchísimo poder hacerlo.          Y lo peor de estas semanas es poder dormir normal, hace años que no puedo descansar una noche entera, siempre los niños  terminan viniendo a nuestra cama y se me pone uno de cada lado, (Samu se despierta un par de veces, aunque si está malito muchas más y Mateo sigue en su línea de no dormir o de despertarse cada media hora llorando y gritando enfadadísimo), cosa que aún no entiendo y no me parece normal.

Por todo esto estoy demasiado cansada, ya no tengo casi energía y mi animo está muy fluctuante. Tengo miedo que por el estrés Lucas quiera nacer antes, intento ir a yoga pero cada vez que llega la hora y el día encuentro una excusa para quedarme en casa. De todas formas quisiera ver si esta vez puede resultar diferente, deseo con toda mi alma tener un parto natural, no inducido, sin epidural, pero para eso tengo que seguir trabajando mis miedos a la hora de parir. He pensado en contratar una doula, aunque ya queda tan poco tiempo que no se si tiene sentido…

Lo que queremos o debemos hacer es conseguir alguien que nos eche una mano, aunque sea un par de horas diarias, porque yo ya no puedo más, hay días que siento que es demasiado para mí. No se ni donde buscar, porque quisiera alguien que sepa cuidar de los niños con una sonrisa permanente y que les haga jugar y cansarse, pero a ver donde consigo una persona de confianza con esos requisitos y mil más, ¡es que mis hijos no los puedo dejar con cualquiera!

Y por hoy nada más, en este post van montones de palabras cargadas de preocupaciones, ansiedades y nervios, ya sé que no estoy muy alegre últimamente pero supongo que se trata de esa mezcla explosiva entre hormonas y estrés que me dejan nock-out…

¡Un beso a todos y gracias por leerme!