Duelo y pérdida de un ser querido, ¿cómo se lo explicamos a un niño?

Hola a todos, hacía unos cuantos días que no escribía; mi suegro no estaba bien de salud y finalmente falleció el domingo…

Todos estamos muy dolidos con su muerte porque era una persona muy querida en el pueblo.

Me pregunto: ¿cómo se le explica a un niño de un año que su abuelo ya no está?

La semana pasada habíamos estado con él y el niño estaba encantado, a cada rato quería ir a verle diciendo «Tito», que así le gustaba a él que lo llamaran.

El problema es que ahora pregunta por él a cada rato y le busca: «Tito, Tito»… Y yo no he encontrado mejor forma que decirle que Tito está durmiendo, pero claro, a su entender, debería estar en la cama, así que en cuanto pasa por su habitación pregunta por él y dice: «Tito mimir», (dormir), aunque no lo ve y el pobre no entiende nada.

En el tanatorio le explique que Tito estaba durmiendo dentro del cajón, pero después pensé que quizás le agobiaba esa idea o que podría generarle algún tipo de fobia. También le dije que ya no estaba y se había ido al cielo y él copiaba mis gestos señalando arriba…Pero tengo miedo que piense que cuando algo o alguien no está se va en todo sentido, (es decir, que cuando algo o alguien desaparece fomentaríamos su angustia de separación y creería entonces que no vuelve); por lo tanto, ¿cuál es la mejor forma de decirles las cosas?

A mí siempre me ha gustado la comunicación y nunca le mentiría, además, parece que a esta edad ya se enteraran de todo, pero en un tema así me resulta imposible poder ser clara y que él lo comprenda.

¿Hace falta explicarle la verdad?, hay gente que me dice que total se olvidará porque ninguno recuerda nada de cuando tenía un año; pero yo digo que sí, que es necesario decirles las cosas como son a nuestros hijos de la mejor forma posible porque si aún no entienden el significado de las palabras que les decimos, podrán interpretar en los gestos y en nuestras emociones que hay algo que nos pone tristes.

Samu me vio llorar en un momento; me cogió la cara y me dijo mirándome fijo: «Mamá, mamá», luego me abrazó , dándome besos…Por eso creo que está claro que los niños a esta edad se dan cuenta de todo…

Hijo…tu abuelo ya no está, pero tuvieron la suerte de conocerse mutuamente…

Un día en el zoo

Buenas!

Hoy escribo muy contenta, quería contar que el domingo fuimos por primera vez con Samu al Zoo!! Y lo pasamos genial; no se si al peque le hacía tanta ilusión como a nosotros pero se lo habíamos estado diciendo toda la semana, nosotros íbamos nombrando a cada uno de los animales y él hacía el sonido. Ya sabe hacer el perro, gato, vaca, caballo, oso, león, elefante, cerdo, los pollitos, el pato y seguro que me olvido de alguno más.

La verdad es que fue buenísimo, porque hasta ahora sólo los conocía por dibujos o por el ordenador, pero al verlos en directo se volvió loco con el elefante, la vaca, el hipopótamo, los monos, (a quienes llamaba momo); estuvo jugando con cabritas pequeñas y lo que mas le gustó, para sorpresa nuestra fue los pavos reales, que a cada rato se cruzaban en nuestro camino y él les llamaba pipi, como a todo lo que tiene pico.

en el zoo

Y claro que mejoró el peque, ¡¡pero sigue con unos mocos que parece que le van a durar siglos!!

Ah!! y también sigue aprendiendo a manipular sin que nadie le enseñe: últimamente está mordiendo mucho, debe ser que le está por salir algún otro diente y después de morder, me mira fijo, me abraza y me da besos; ¡cómo para decirle algo!

Pues nada, solo decir que fue un buen día y cuando llegamos a casa estaba rendido, así que me decía otra de las palabras que aprendió últimamente: «mamá, mimir»=dormir, así que nos fuimos todo a la cama después de haber pasado un gran día en familia.

 

Período de adaptación en la guardería…

¿Qué cómo va la adaptación de Samu a la guarde?

La adaptación, horrible. En las pocas horas que fuimos: mas o menos un par de horas diarias, le ponían en la sala de bebés o en la de 1-2 años para discernir cuál le iba mejor, aunque obviamente no era ninguna. Samu no quería estar con los demás niños, él, como todos los bebés que obviamente lo que mas desean en el mundo es estar con su madre/padre.

Yo no me fui nunca en esos 4 días, pero muchas veces salía de la sala y me escondía y en cuanto lo hacía, mi pobre pequeñin, se ponía a llorar como si le estuvieran matando y yo, que conozco de sobra a mi hijo, reconocía su llanto entre todos los otros que se escuchaban. Ha llorado mucho y cada vez que lo hacía yo me retorcía por dentro. Hasta tenía miedo que en un proceso de locura terminara rompiendo las puertas y llevando corriendo a mi hijo en brazos: «Mamá te salva, pequeño, no sufras»

Es muy duro y me reconozco débil para hacerlo: en eso consiste la adaptación: en dejarlos llorar, porque supuestamente el llanto terminará de un momento a otro. Pero yo no estoy dispuesta a verle y hacerle sufrir; si podemos permitirnos una excedencia más larga aunque no nos sobre el dinero ¿porque no aprovecharlo?

Si hace casi 15 meses que defiendo la teoría de no dejar llorar a los niños, ¿porqué voy a cambiar ahora? Si yo defiendo algo que digo, debo predicar con el ejemplo.

Además, no tengo porqué acostumbrarme a verle llorar y la gente se empeña en decirte que eso es lo normal; pues les digo a todos que lo normal es ver feliz a tu hijo, criarle con amor, respeto, cariño, darle todo lo que puedas y más, lo normal es verles contentos, no tristes.

Y aunque esto sea un tiempo no estoy dispuesta a contribuir a la infelicidad de mi hijo ni un solo segundo más.

Aquí no hay excusas: lo importante son los niños.

Además, como Licenciada en Psicopedagogía y con 4 años de psicología puedo decir que un peque hasta que adquiere la capacidad de simbolizar y socializar no necesita para nada el contacto continuo con otros niños; (esto no significa privarlos del juego con los demás), pero es que si se los observa no hay un juego compartido, es sólo individual hasta casi los 3 años, que es cuando sí empieza a ser necesario, (por eso será que es obligatorio que empiece el cole a esa edad). No hay sociabilización antes de esa edad.

Obviamente comprendo a quienes no les quede otra alternativa que llevarlos a la guarde por ejemplo por dificultades económicas, pero yo tengo la suerte de ser una privilegiada con una empresa que me apoya y un marido incondicional, así que decido seguir con la excedencia y empezar a pensar otras formas de conciliación trabajo-familia, por lo que ya tengo unas buenas ideas rondando por mi cabeza, algún proyecto que espero poder hacer pronto realidad.

Ya os iré contando…

Guardería: «Criadero de infecciones»

Ya sé que a muchos padres no les gustará este post, y lo siento si ataco la sensibilidad de alguien pero la frase que he puesto en el titulo me parece tan real como la vida misma…

Ya dije que lo había leído por ahí en un post que encontré en internet, pero no creí que fuera tan cierto como hasta ahora.

Samu ha ido 4 días a la guarde y ya se cogió el primer virus: una tremenda gripe con fiebre que llegó a los 40º y que desencadenó en unas horribles aftas bucales que no le permiten comer y casi ni tomar la teta, (creo que se llama algo así como «estomatitis aftosa»). LLevamos desde el  sábado con Samu malito. Y hemos ido a su pediatra dos veces y a urgencias del hospital, jamás lo habíamos visto así, tan caído, sin fuerzas, sin ganas de nada, con carita triste; en fin, todo el mundo me dice que eso es lo normal, que todos los niños están con mocos, que todos se enferman en la guarde, que ésa es la forma para que luego se inmunicen…

En fin, no me creo nada de esto.

He buscado mucha información para asegurarme que lo que digo y defiendo es cierto y parece que en el primer año en una escuela infantil, el 80% de los niños se cogen la mayoría de los virus que están allí esparcidos; se lo pasan malos casi todo el año y recién en el segundo año esto disminuye a la mitad para en el tercer año ser de solo un 15-20%

Me pregunto: ¿realmente creen que ésto es lo normal?, ¿Pero no hemos salido adelante toda nuestra generación sin haber ido a la guardería y estando enfermos muy de vez en cuando?

Además, sólo en el tema de la gripe hay miles de mutaciones, o sea que si cogen una no la vuelven a coger, pero aún le quedarían todas las otras miles que sí puede, por lo tanto es imposible la inmunización total.

Me pregunto: ¿es realmente necesario hacerle esto a nuestros hijos?

Y respondo otra frase que he leído y comparto: «La guardería es una necesidad de los padres, pero nunca de los niños».

Además, yo misma he visto como profesionales de la educación le limpiaban los mocos con el mismo pañuelo a un bebé que a otro, por lo que estarían promoviendo el contagio de los virus.

Ya sé que de todas formas al chupar el mismo juguete, estornudarse encima, etc quizás lo cogerían de todos modos pero nunca está de más tener un poco de precaución al respecto, que a veces es tan simple como lavarse las manos o echarse unas gotas de alcohol para intentar prevenirlo.

En fin, el pobre de Samu lleva casi una semana malito, aunque ahora está mejor, pero gracias a que le ocurrió esto pudimos terminar de darnos cuenta que lo mejor es esperar más tiempo: el pediatra de urgencias nos dijo que hasta los 18 meses los niños tenían su sistema inmune muy inmaduro, pero a partir de entonces empieza a fortalecerse. Así que aún no sé cuánto tiempo más me cogeré de excedencia, pero prefiero mil veces no tener dinero para darme un tonto capricho y en cambio compartir tiempo y salud con mi hijo.

Empieza la guardería…

¡Dios! ¡que angustia tengo!  Si hasta parece que se me ha  atravesado algo en la garganta que no me permite ni tragar mi propia saliva…es tristeza, preocupación, temor…¿Porqué?, porque Samu debe empezar la guardería…

¿Debe?, ¿es una obligación, un deber?, ¿estoy todavía a tiempo de poder elegir?

Mañana comienza la adaptación y sólo tenemos una semana para lograrlo, lo cual veo casi imposible. No puedo darme cuenta si es a él o a mí a quien más le va a costar.

Siento como que me arrancaran el corazón, como que me quitarán una parte de mí sin la que no voy a poder vivir…Y con esta angustia hasta un síntoma he creado: hace un par de días que tengo un terrible dolor de muelas, dolor que se va expandiendo hasta dejarme casi sorda, (parece que no quiero escuchar, claro, es que a todo el mundo menos a mí le parece bien que Samu empiece la escuela infantil); tampoco puedo comer ni tragar, (es la tristeza estancada ahí, como un nudo imposible de soltar, como algo muy difícil de poder digerir) y si sigo autoanalizándome llego a la conclusión que he creado un síntoma allí donde el saber ancestral popular representa una pérdida, (se dice que cada hijo te cuesta un diente) y ésa será la forma inconsciente que tengo de simbolizarlo…

Pero dejándo de lado el psicoanálisis barato, (increíble que yo diga esto, creyendo tanto en esta disciplina, pero es que antes de psicoanalista soy mamá), me duele, me jode, me revienta, me enferma separarme de mi hijo.

Y digo mi hijo así, como madre posesiva, absorbente, sobreprotectora; lo soy y me hago cargo.

Hasta enojada con mi marido y con el mundo estoy porque siento que nadie puede comprenderme.

Y no es casualidad que la única persona que piense como yo sea mi madre; tanto pensar uno que no va a cometer los errores que han hecho sus padres y muchas veces termina siendo igual que ellos …

No puedo dormir, ni encontrar nada positivo a este cambio, sé que quizás le ayude a Samu a establecer las rutinas que necesita, pero eso no se justifica si a cambio tiene que sufrir.

No soporto la idea que mi hijo esté llorando y no ir corriendo a sus brazos, no aguanto pensar que tal como escuché algunas veces «las guarderías son criaderos de infecciones», no puedo imaginarme estando separada de él y tengo terror a que le ocurra algo malo.

Sé que si quiero aún podría elegir demorar esto mas tiempo, pero no tengo claro si sería lo correcto, ¿serviría alargar la excedencia,  si tarde o temprano seguiré sintiendo lo mismo?

Supongo que siempre me costará dejarlo; en la guarde, en el cole, en los viajes, en su vida; siempre será mi niño. Sé que suena egoísta y lo es, pero ¿que madre no siente esto?

Me pregunto mil veces qué es lo mejor para él y mi faceta egocéntrica siente que no hay nadie como yo para cuidarlo, pero también sé que habrá momentos en los que tendrá o tendré que despegarme para poder dejarlo crecer, para dejarlo ser; un árbol no crece bien si se la pasa siempre a la sombra de otro, porque también le tiene que lar la luz, el aire y supongo que esto también es así…

¿Cómo puedo aceptar todo esto y favorecer esta transición?

Acepto consejos, (aunque con mi síntoma actual sólo escuche con un solo oído)…¡¡Jajajaja!!

¡¡En Argentina!!

Hola! ya sé que hace mucho que no escribía sobre Samu pero es que estos días he estado muy ocupada…¡con mi familia!
Nos vinimos a Argentina hace unos días y aún estaremos unos días más…
Estuvimos invitados a la presentación de un estupendo libro infantil de la escritora Florencia Bovio, («Esmeralda, el planeta de los sueños», en el que tuve el honor de escribir su prólogo).
Además, son las últimas vacaciones antes de empezar a trabajar, que empezaré en Octubre…
Ya falta tan poco para que Samu empiece la guarde y me da un ataque sólo de pensarlo, aunque intento hacerme a la idea para que la angustia no me pille desprevenida…
¿Qué puedo decir de mi peque de todos estos días? que es un campeón, que va aprendiendo minuto a minuto de todo y de todos; que habiendo visto a mi familia sólo una vez, no tiene ningún problema en estar con todos ellos, que al segundo día de estar aquí reconocía a todos al preguntarle por cada uno, que ha aprendido mil cosas nuevas; por ejemplo ruidos con la boca que le ha enseñado el tio Fabio, ponerse la mano en la cabeza cuando hace lío; reirse fuerte si todos se ríen, hace más sonidos de animales, (está loco con los caballos y a todo lo que tenga pico le dice pipi); todo lo va imitando, ha aprendido multitud de palabras nuevas, (nona, tía y cualquiera que le repitan él enseguida la imita); se esconde debajo de la mesa, detrás de una silla o se agacha y juega a aparecer-desaparecer, diciendo: «cucu»; también esconde objetos debajo de las sábanas y luego los hace aparecer; se hace el dormido, (se acuesta, cierra los ojos y se queda quieto, pero luego se levanta rápido riendo y diciendo «ahhhhhh»); dice ahí está, y lo más lindo de todo es que ya se ha largado a caminar solo.
Va para todas partes solito y sin ningún apoyo, aunque parece un patito mareado, pero ya hasta corre y va levantando las piernitas que está para comérselo…
Ya tiene 14 meses y nos sigue sorprendiendo día a día con su forma de ser; además, es tan expresivo que enseguida demuestra lo que quiere, y si no lo tiene o no puede hacer algo grita, demostrando que también tiene su carácter el chiquitín…
Canta, baila muchísimas veces por día y le encanta liarla: una de sus diversiones favoritas es tirarlo todo y estrujar o meter las manos en la comida, también le encantan los recipientes y las tapas, siempre quita y pone las tapas que encuentra, se puede pasar horas así.
Y hasta hace unos días tenía una absoluta dependencia a los vasos, ya que siempre, hasta al irse a dormir, tenía que tener un vaso en la mano, no entiendo porqué, pero no deja de ser gracioso.
Y luego contaré más, porque como a toda mujer siempre nos quedan más cosas para decir, y es que este pequeñito no deja de aprender, por lo que yo no puedo ni quiero dejar de escribir, me encanta leer como va avanzando día a día y estoy cada vez más feliz al verlo crecer…

Aniversario de la muerte de mis peques…

Los niños no mueren
se nos van al cielo
quedan en el alma
y se ponen alas
y vuelan muy cerca…
Los niños no mueren
se van por un tiempo
a juntar estrellas
y nacen de nuevo
en otro pequeño…

Hoy no quiero decir nada más, es una noche dura porque hace dos años que perdí a mis mellizos, esto va por ellos, hijos, en donde estén, mamá los ama…

¡Extraño a papá!

Hola, que tal?
Aquí estoy con el nene preguntando por papá a cada rato…
Vicen se fue el fin de semana a ver a su padre y yo me he quedado con Samu solitos los dos…Y lo tengo al flaquín preguntando cada poco por él, (ya no se que decirle, porque al no entender los tiempos si le digo que ya falta poco para que venga empieza a mirar a la puerta y sigue preguntando).
Hasta las fotos de él ha mirado contento diciendo: ¡papá!
Es como si temiera que no volviera, será verdad eso que dicen que para un bebé cuando sus padres desaparecen de su campo visual es como si se fueran para siempre…
La verdad es que Samu adora a su padre y no me sorprende en absoluto: él se lo ha ganado, es un padrazo. Atiende a Samu, juega muchísimo con él, le vive haciendo mil y una tonterías para verle reír, lo cuida, lo mima, en fin, creo que todos quisieran tener un padre como él…
Y el peque está en su salsa; juegan al escondite, (Samu va dando vueltas alrededor del sofá y lo busca y persigue al padre) y cada vez que aparece uno el otro se asusta y se parten de risa. O juegan a ver quién se duerme primero haciéndose los dormidos para luego asustarse mutuamente, o juegan mucho rato en la habitación del peque con tooooodos sus juguetes…
En fin, Samu es un bebé feliz, está siempre sonriendo, rara vez llora y siempre está tranquilito. Y Vicen es un padre feliz, porque nota el cariño que le tiene su hijo que es ilimitado y recíproco. Y yo soy una mujer feliz porque al tener el marido y el hijo que tengo me siento realizada como esposa y madre…

¡Ya llegó papá! un abrazo, besos y caricias entre los tres coronan el encuentro…

Oración por nuestros hijos…

Señor, me has dado un hijo y te pido la piedad me le concedas el don de ser un hombre de paz.
Que nunca forme barreras para hacer la caridad y sea legal consigo mismo y que viva en hermandad.
Y dale a su pensamiento luz para comprender y lo lleves por caminos iluminados de fe.
Que nunca pueda la ira hasta sus manos llegar y le acompañe tu amor para librarlo del mal. 
Y que oiga en su conciencia la voz de su corazón.
Y líbralo de la avaricia, infamia, odio y traición. 
Concédele la providencia y que sea hombre cabal.
Gracias, Señor, gracias Dios de inmensa bondad.

Adquiriendo independencia…

Hola! hoy voy a contar los avances del peque, que son muchos y muy importantes…
Antes que nada, ¡el peque ya camina! se recorre toda la casa solito, (pero con miedo e inseguridad todavía, por lo que de vez en cuando busca sostenerse de algún mueble, la pared, nosotros, etc)…
Es increíble verle caminar y manejarse solo, aunque en vez de necesitarme menos, creo que me necesita más, porque como no está muy estable se cae en cualquier momento, (tiene varias caídas diarias y ya hasta aprendió a levantarse solito y seguir) ¡así se hace hijo, aunque uno caiga siempre hay que volver a levantarse!
Y así va, solo por la casa, aunque siempre me está controlando de alguna manera porque quiere saber todo el tiempo adonde estoy, así que muchas veces me persigue o me viene a buscar.
Su juego preferido de esta etapa, a sus 13 meses, es estar con un vasito tooooodo el tiempo y acto seguido ir a su sitio preferido, (el bidet del baño), abrir el grifo, llenar y vaciar el vaso muchas veces, luego sigue llenándolo de agua y la tira al suelo, mojando absolutamente todo. Adora el agua, es lo que más le gusta.
También juega muchísimo con las tapas de todas las cosas que encuentra y mete y saca mil veces las tapas de los vasos o frascos que tiene siempre.
Hace como una semana, también aprendió a decir que no con el dedito y cada vez que yo le digo que no a algo, él repite: «No, no», moviendo el dedo índice de un lado a otro; ¡no saben lo gracioso que queda!
Es muy gestual con las manos, cada vez que pierde algún objeto o hace algún lío pone las dos manitos para arriba y cara de «yo no fui».
Hace un tiempo también hace el sonido de un monstruo y como con el padre nos hacemos los asustados, le encanta y viene a cada rato diciendo: «agggggggrrrrrrrrrrrrrr»
Y hace un par de días sabe engañarnos; se hace el dormido, (se acuesta, cierra los ojos, se queda inmóvil), nosotros le preguntamos si está durmiendo y de repente se levanta y se muere de risa, ¡es para comérselo!
Y muchas veces cuando hace caca, avisa; aunque tarde, me dice: «caca» y efectivamente ha hecho; esto sí que es muy precoz.
Ah, ¡me olvidaba! también sabe asociar animales, le compramos una minibiblioteca guapísima de animalitos y le decimos que nos de el libro del león, la vaca, el gato o el perro y los reconoce a la perfección, ofreciéndonos el libro.
Sabe hacer sonidos de más animales, (la vaca, el pollito, el conejo, el león) e imita todo lo que le pedimos.
Le encanta jugar con el padre, (todo el día pregunta por él cuando está trabajando) y cuando Vicen llega Samu le da un abrazo muy lindo y se pone todo mimosín; la verdad que se lo pasa en grande con él, juegan juntos y ríen muchísimo tiempo, para mí es un placer verles y escucharles divertirse tanto.
Bueno y seguro que hay mil cosas más, pero como hoy no se acaba el mundo, (y espero que nunca), puedo seguir escribiendo otro día…
Estoy feliz y disfrutando mucho de este pequeñin…

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