No coge peso,( famosos percentiles)…

Hola, en esta semana hemos ido a la pediatra para un control de peso de Samu y sigue estancado en los 8,400 kg. No ha engordado absolutamente nada es un mes. Estoy preocupadísima porque ahora le ha dado 15 días más con vía libre para comer lo que quiera. Nos dice que los filetes se lo demos empanados y fritos en aceite de oliva, o comidas calóricas.
Y que si en esos días no engorda nada tendrá que tomar otras medidas, (aunque no quiso informarme de las mismas para no preocuparme); yo salí de ahí enojada, preocupada y angustiada.
Estoy harta que los médicos intenten buscar un problema donde no lo hay, nombrar o crear un síntoma sólo por no cuadrar en los malditos percentiles, los cuales están hechos con niños de biberón y es sabido que siempre son más gorditos que los de teta.
Ya me he cansado de las vitaminas, estimulantes del apetito o complementos alimenticios, que tienen de todo pero nada es natural.
No creo que el peque tenga ningún problema, de hecho está empezando a comer mejor y a tomar algo de bibe con otra leche que no es la mía, así que veo progresos, pero 15 días me parece muy poco tiempo para que haya un cambio importante, lo siento como una evaluación de cuyo resultado depende el futuro de mi hijo, suena exagerado pero no lo es.

Les cuento que este fin de semana es la feria de Mamás&Bebés en Ifema, hasta el domingo, así que allí iré mañana sin falta, más que nada porque viene mi pediatra favorito, (Dr Carlos Gonzalez) y voy a hacer lo imposible por hacerle una consulta de lo dicho anteriormente. Así que vamos a ver si me hace caso, ya les contaré…
¡Un beso a todos!

El pequeño aprendiente…

Cada día estoy más enamorada de mi peque…

¡¡Es terrible cómo aprende!! Ahora cuando quiere algo te dice: «mano», te coge de la misma y te lleva donde quiere.

Cuando quiere que le hagas otra vez la misma gracia o quiere más comida, juegos o lo que sea dice; «Más»

Cuando tira cosas al suelo, casi siempre concientemente, acto seguido, va a buscar la escoba y el recogedor y realmente intenta juntar la que lió. También ha aprendido a pedir salir a pasear, cuando quiere hacerlo coge la llave de la casa, se va a la puerta y dice «pi-pi», (porque cuando salimos a pasear le suelo cantar la canción de «vamos de paseo») o se coge el gorro y la bufanda y lo mismo, a decir pi-pi sin parar hasta que lo sacamos a la calle.

Está ya comiendo mejor, sus comidas preferidas siguen siendo el arroz blanco, el guiso de trigo o de lentejas o de lo que sea, la sopa, la polenta y poco más. El puré de verduras ya no se lo hago, porque me lo rechaza en cuanto lo ve. La teta durante el día está tomando bastante menos, ahora acepta el «bibi», (así le dice él) con una de las leches más caras que existen, la Nestle crecimiento con galleta, la cual es la única que parece gustarle y se está tomando unos 200 ml por día, todo un logro ya que antes lo máximo que tomaba eran 50 ml.

Y es que la teta se la tengo que ir quitando, más que nada porque sino cada vez se me va a hacer más difícil, pero espero que sea él el que la vaya dejando de a poco, como pasa en muchos casos, porque a mí también me duele dejarlo. ¡Es un vínculo tan estrecho y bonito que no hay nada que se le compare!, pero hay veces que resulta necesario hacerlo, ya os contaré porqué…

Y por hoy nada más, les dejo el link de la canción preferida del peque ahora, que es la de «Señora vaca». Creo que la cantamos y escuchamos unas mil veces por día en casa, así que por eso quiero compartirla con más gente, a ver si también se les pega…jajajaj!!

Otoño invernal…

Ya estoy cansada del invierno que aún no empezó…

Fue salir un día que hacía algo de sol con el peque y ponernos malitos los dos…

Así estamos desde hace una semana, ya fuimos a urgencias nuevamente con Samu porque a la noche no paraba de llorar, le dolía la garganta y no podía tomar la teta, así que se dormía tocándolas y llorando el pobre…

Pero gracias a eso comprobé que también puede dormirse de otra manera, porque hay veces que hasta me arden los pezones de tanto que mama. Aunque no es lo que quiero porque nos ponía mal verle tan triste…

Estoy pensando en destetarlo, pero sinceramente cada vez me cuesta más y no tengo ni idea como se hace. Se que Carlos Gonzalez propone para esto: «No ofrecer, no negar», aunque esto es lo que hago habitualmente pero el peque toma muchas veces al día…Y no quiere comer estos días, solo quiere tomar zumo fresquito, aunque sin saberlo, nos ha dicho el médico que tomar bebidas azucaradas y refrescantes es lo que necesita para no deshidratarse y para calmarle la irritación…

Estoy harta del frío, de no poder salir de casa todos estos días horribles, la verdad es que estamos casi todo el día encerrados y aburridos, por lo que tendré que buscar formas alternativas de pasarla bien dentro, y si no optar por lo que hacen la mayoría de los padres con niños en invierno: estar en un centro comercial; creo que es lo mejor, porque los peques se lo pasan en grande, tienen un montón de espacio para correr, están calentitos y seguros; en fin, menudo invierno nos espera aunque por suerte tenemos mucha oferta de ellos cerca de casa…

Y qué más? que Samu a todo dice que no, aunque no sabe decir sí, que se la pasa tirando cosas al suelo y luego va a por la escoba y el recogedor; se sabe dónde están la mayoría de las partes del cuerpo y las señala al preguntárselas, (cabeza, nariz, orejas, pelo, dientes, lengua,  boca, piernas, pies, manos y el pitulín), ¡¡¡jajjajaja!!! y está más gracioso, lindo y listo que nunca…

Bueno, a dormir abrigaditos, abracen a sus hijos y maridos y todos a la cama juntitos que así se está mejor, que aún queda mucho de invierno…¡¡Arriba el colecho!!

16 meses…

Hoy mi bebote cumple 16 meses…

Y ha aprendido tanto! ya sabe decir los números 1,2,3, eso no significa que sepa contar, pero cuando nosotros se lo decimos él lo repite, como hace con todo últimamente  El flaquito quiere hablar y aunque dice muchísimas palabras a veces no se le entiende, pero entonces él usa la mano para señalar diciendo: «ahí, ahí», indicando lo que quiere.

Dice yo, tú, ya está, ahí, abu, ven, pie,  y montón de palabras más que aprende cada día sin parar. Ahora también imita a la oveja, al lobo, rana y a todo lo que le pidamos practicando el sonido como puede.

Es verdad que los peques son como una esponja, todo lo absorben y yo tengo la gran suerte de poder vivir con él cada paso que da y cada cosa que logra aprender.

Respecto a la comida, sigue comiendo fatal, especialmente en el desayuno, (sólo quiere teta y alguna galleta pero con dulce de leche, ya que si no le pongo, no la come. Sigue tomando la teta y la misma cantidad que siempre. Eventualmente se toma en el «bibi», (así le dice él), 50 ml de leche de crecimiento con galleta. Pero cereales nada de nada, (nada de papillas, aunque arroz y pasta come en la semana). No se me ocurre cómo hacer para poner los cereales en su dieta, que, según la enfermera, sería lo que lo engordaría. También a veces, Samu, el terrible, se va sólo a la nevera, quiere abrirla y grita: «helaia, helaia», que obviamente son los helados.

Nosotros no le damos todos los días cosas dulces y porquerías, sólo eventualmente, pero me pregunto como aprenden solitos que esas cosas son las más ricas y apetecibles. También le encantan los gusanitos a los que llama: «uglu», jejejeje!!!  Realmente me preocupa su alimentación porque parece que solo quiere comer porquerías. No hay tantas comidas que le gusten, así que tampoco le puedo dar tanta variedad y su preferida es «roro», (arroz).

Ya ha empezado a correr, aunque aún no tiene la estabilidad suficiente, por lo que todos los días se cae al caminar tan rápido. También sigue dándose golpes, pero yo estoy aprendiendo a perder el miedo por lo habitual que resulta. Por supuesto, que intento tener todo el cuidado del mundo, pero son cosas que no se pueden evitar.

Por hoy nada más, pero seguiré este diario tanto como pueda, porque considero que es la forma más bonita de mostrar como crece mi hijo.

 

Primer disfraz de Hallowen

Aquí va lo prometido, unas fotitos de mi diablillo…

Fuimos a un centro comercial que hacía un festejo para todos los niños, pero a partir de los 3 años… Muchas de las cosas que se organizan siempre son a partir de esta edad, así que poco tienen para hacer los pequeñitos…

De todas formas lo disfrutamos mucho, porque él quería ir caminando solito y con ese traje la gente se paraba para verle, ¡fue la sensación!

Siempre lo es vaya donde vaya, pero, ¡que va a decir una madre enamorada de su hijo!

Bueno, me consuela saber que la próxima semana hay cientos de actividades para peques en San Sebastián de los Reyes, dentro de la semana de la infancia. Allí estaremos para disfrutar de los momentos tan lindos que nos hace vivir este pequeñín. Ya os contaré. ¡¡Gracias por leerme!!

15 meses y es un terremoto…

Buenas…

Hoy quiero contar puras cosas buenas de mi pequeñin…

Ya habla muchísimo, lo repite todo como un loro y cuando no le sale algo, te mira los labios muy concentrado e intenta decir como puede la palabra que sea.

Ha aprendido a manipular, ¡tan chiquito! Cuando quiere algo o quiere venir upa, (al cuello) me dice: «Mami, mami, mami» y así cientos de veces hasta conseguir su objetivo. Pero es que suena tan dulce al decirlo con esa voz que no puedo resistirme…¡Y nadie se lo ha enseñado! 

También desde hace un mes tiene un nuevo juguete-manía: Goofy, el amigo de Mickey, al cual llama guau guau. Y sale a todas partes con el, no puede estar ni un segundo sin su muñeco. A veces también hace lo mismo con el pato Donald, al que obviamente llama cua cua.

No se el porqué de estas manías, ya que si fuera a la guarde se entendería como el muñeco con el que representa la ausencia-presencia de la madre, pero no lo entiendo si yo estoy todo el día con él, ¿representará lo mismo con el tema del padre al estar ausente a diario por motivos laborales?

Antes, estuvo un tiempo en el que no soltaba a Mickey. Luego se la pasaba todo el santo día con vasitos o recipientes y ahora esto…

También tiene sus berrinches, se ha despertado algunas veces muy enfadado y resulta difícil calmarlo, se la pasa mordiendo todo aunque no le veo que le esté por salir ningún diente y lo peor de todo es que casi todos los días me muerde el pezón, a veces sin querer y otras con intención. Y al enfadarme con él me abraza y me da besos, no entiendo como puede convencerme tan rápido…

Cada vez que hace lío y le echo la bronca, me dice: «mami, mami» y me abraza dándome besos…¿Quién no se derrite ante esto?

Otra de las cosas que ha aprendido es a imitar que barre y recoge, por lo que se la pasa todo el día con la escoba y el recogedor, ¡está tan gracioso!; dejo una foto para que lo vean…

Y respecto al lenguaje es una barbaridad, me sorprende a diario porque todo lo quiere decir, además ha empezado a decir palabras frases, por ejemplo cuando tiene sueño me dice: «Mama, teta, mimir», con lo que deja clarísimo lo que quiere.

¡Y ha aprendido a treparse solo al sofá! así que debo tener un cuidado…También sabe bajarse, pero hay que estar atentos a cada movimiento para que no se caiga.

Y por hoy dejo aquí, que estamos con los preparativos para llevar al peque a una gran fiesta de hallowen, ya pondré fotos…

Que tengan felices días!

Duelo y pérdida de un ser querido, ¿cómo se lo explicamos a un niño?

Hola a todos, hacía unos cuantos días que no escribía; mi suegro no estaba bien de salud y finalmente falleció el domingo…

Todos estamos muy dolidos con su muerte porque era una persona muy querida en el pueblo.

Me pregunto: ¿cómo se le explica a un niño de un año que su abuelo ya no está?

La semana pasada habíamos estado con él y el niño estaba encantado, a cada rato quería ir a verle diciendo «Tito», que así le gustaba a él que lo llamaran.

El problema es que ahora pregunta por él a cada rato y le busca: «Tito, Tito»… Y yo no he encontrado mejor forma que decirle que Tito está durmiendo, pero claro, a su entender, debería estar en la cama, así que en cuanto pasa por su habitación pregunta por él y dice: «Tito mimir», (dormir), aunque no lo ve y el pobre no entiende nada.

En el tanatorio le explique que Tito estaba durmiendo dentro del cajón, pero después pensé que quizás le agobiaba esa idea o que podría generarle algún tipo de fobia. También le dije que ya no estaba y se había ido al cielo y él copiaba mis gestos señalando arriba…Pero tengo miedo que piense que cuando algo o alguien no está se va en todo sentido, (es decir, que cuando algo o alguien desaparece fomentaríamos su angustia de separación y creería entonces que no vuelve); por lo tanto, ¿cuál es la mejor forma de decirles las cosas?

A mí siempre me ha gustado la comunicación y nunca le mentiría, además, parece que a esta edad ya se enteraran de todo, pero en un tema así me resulta imposible poder ser clara y que él lo comprenda.

¿Hace falta explicarle la verdad?, hay gente que me dice que total se olvidará porque ninguno recuerda nada de cuando tenía un año; pero yo digo que sí, que es necesario decirles las cosas como son a nuestros hijos de la mejor forma posible porque si aún no entienden el significado de las palabras que les decimos, podrán interpretar en los gestos y en nuestras emociones que hay algo que nos pone tristes.

Samu me vio llorar en un momento; me cogió la cara y me dijo mirándome fijo: «Mamá, mamá», luego me abrazó , dándome besos…Por eso creo que está claro que los niños a esta edad se dan cuenta de todo…

Hijo…tu abuelo ya no está, pero tuvieron la suerte de conocerse mutuamente…

Un día en el zoo

Buenas!

Hoy escribo muy contenta, quería contar que el domingo fuimos por primera vez con Samu al Zoo!! Y lo pasamos genial; no se si al peque le hacía tanta ilusión como a nosotros pero se lo habíamos estado diciendo toda la semana, nosotros íbamos nombrando a cada uno de los animales y él hacía el sonido. Ya sabe hacer el perro, gato, vaca, caballo, oso, león, elefante, cerdo, los pollitos, el pato y seguro que me olvido de alguno más.

La verdad es que fue buenísimo, porque hasta ahora sólo los conocía por dibujos o por el ordenador, pero al verlos en directo se volvió loco con el elefante, la vaca, el hipopótamo, los monos, (a quienes llamaba momo); estuvo jugando con cabritas pequeñas y lo que mas le gustó, para sorpresa nuestra fue los pavos reales, que a cada rato se cruzaban en nuestro camino y él les llamaba pipi, como a todo lo que tiene pico.

en el zoo

Y claro que mejoró el peque, ¡¡pero sigue con unos mocos que parece que le van a durar siglos!!

Ah!! y también sigue aprendiendo a manipular sin que nadie le enseñe: últimamente está mordiendo mucho, debe ser que le está por salir algún otro diente y después de morder, me mira fijo, me abraza y me da besos; ¡cómo para decirle algo!

Pues nada, solo decir que fue un buen día y cuando llegamos a casa estaba rendido, así que me decía otra de las palabras que aprendió últimamente: «mamá, mimir»=dormir, así que nos fuimos todo a la cama después de haber pasado un gran día en familia.

 

Período de adaptación en la guardería…

¿Qué cómo va la adaptación de Samu a la guarde?

La adaptación, horrible. En las pocas horas que fuimos: mas o menos un par de horas diarias, le ponían en la sala de bebés o en la de 1-2 años para discernir cuál le iba mejor, aunque obviamente no era ninguna. Samu no quería estar con los demás niños, él, como todos los bebés que obviamente lo que mas desean en el mundo es estar con su madre/padre.

Yo no me fui nunca en esos 4 días, pero muchas veces salía de la sala y me escondía y en cuanto lo hacía, mi pobre pequeñin, se ponía a llorar como si le estuvieran matando y yo, que conozco de sobra a mi hijo, reconocía su llanto entre todos los otros que se escuchaban. Ha llorado mucho y cada vez que lo hacía yo me retorcía por dentro. Hasta tenía miedo que en un proceso de locura terminara rompiendo las puertas y llevando corriendo a mi hijo en brazos: «Mamá te salva, pequeño, no sufras»

Es muy duro y me reconozco débil para hacerlo: en eso consiste la adaptación: en dejarlos llorar, porque supuestamente el llanto terminará de un momento a otro. Pero yo no estoy dispuesta a verle y hacerle sufrir; si podemos permitirnos una excedencia más larga aunque no nos sobre el dinero ¿porque no aprovecharlo?

Si hace casi 15 meses que defiendo la teoría de no dejar llorar a los niños, ¿porqué voy a cambiar ahora? Si yo defiendo algo que digo, debo predicar con el ejemplo.

Además, no tengo porqué acostumbrarme a verle llorar y la gente se empeña en decirte que eso es lo normal; pues les digo a todos que lo normal es ver feliz a tu hijo, criarle con amor, respeto, cariño, darle todo lo que puedas y más, lo normal es verles contentos, no tristes.

Y aunque esto sea un tiempo no estoy dispuesta a contribuir a la infelicidad de mi hijo ni un solo segundo más.

Aquí no hay excusas: lo importante son los niños.

Además, como Licenciada en Psicopedagogía y con 4 años de psicología puedo decir que un peque hasta que adquiere la capacidad de simbolizar y socializar no necesita para nada el contacto continuo con otros niños; (esto no significa privarlos del juego con los demás), pero es que si se los observa no hay un juego compartido, es sólo individual hasta casi los 3 años, que es cuando sí empieza a ser necesario, (por eso será que es obligatorio que empiece el cole a esa edad). No hay sociabilización antes de esa edad.

Obviamente comprendo a quienes no les quede otra alternativa que llevarlos a la guarde por ejemplo por dificultades económicas, pero yo tengo la suerte de ser una privilegiada con una empresa que me apoya y un marido incondicional, así que decido seguir con la excedencia y empezar a pensar otras formas de conciliación trabajo-familia, por lo que ya tengo unas buenas ideas rondando por mi cabeza, algún proyecto que espero poder hacer pronto realidad.

Ya os iré contando…

Empieza la guardería…

¡Dios! ¡que angustia tengo!  Si hasta parece que se me ha  atravesado algo en la garganta que no me permite ni tragar mi propia saliva…es tristeza, preocupación, temor…¿Porqué?, porque Samu debe empezar la guardería…

¿Debe?, ¿es una obligación, un deber?, ¿estoy todavía a tiempo de poder elegir?

Mañana comienza la adaptación y sólo tenemos una semana para lograrlo, lo cual veo casi imposible. No puedo darme cuenta si es a él o a mí a quien más le va a costar.

Siento como que me arrancaran el corazón, como que me quitarán una parte de mí sin la que no voy a poder vivir…Y con esta angustia hasta un síntoma he creado: hace un par de días que tengo un terrible dolor de muelas, dolor que se va expandiendo hasta dejarme casi sorda, (parece que no quiero escuchar, claro, es que a todo el mundo menos a mí le parece bien que Samu empiece la escuela infantil); tampoco puedo comer ni tragar, (es la tristeza estancada ahí, como un nudo imposible de soltar, como algo muy difícil de poder digerir) y si sigo autoanalizándome llego a la conclusión que he creado un síntoma allí donde el saber ancestral popular representa una pérdida, (se dice que cada hijo te cuesta un diente) y ésa será la forma inconsciente que tengo de simbolizarlo…

Pero dejándo de lado el psicoanálisis barato, (increíble que yo diga esto, creyendo tanto en esta disciplina, pero es que antes de psicoanalista soy mamá), me duele, me jode, me revienta, me enferma separarme de mi hijo.

Y digo mi hijo así, como madre posesiva, absorbente, sobreprotectora; lo soy y me hago cargo.

Hasta enojada con mi marido y con el mundo estoy porque siento que nadie puede comprenderme.

Y no es casualidad que la única persona que piense como yo sea mi madre; tanto pensar uno que no va a cometer los errores que han hecho sus padres y muchas veces termina siendo igual que ellos …

No puedo dormir, ni encontrar nada positivo a este cambio, sé que quizás le ayude a Samu a establecer las rutinas que necesita, pero eso no se justifica si a cambio tiene que sufrir.

No soporto la idea que mi hijo esté llorando y no ir corriendo a sus brazos, no aguanto pensar que tal como escuché algunas veces «las guarderías son criaderos de infecciones», no puedo imaginarme estando separada de él y tengo terror a que le ocurra algo malo.

Sé que si quiero aún podría elegir demorar esto mas tiempo, pero no tengo claro si sería lo correcto, ¿serviría alargar la excedencia,  si tarde o temprano seguiré sintiendo lo mismo?

Supongo que siempre me costará dejarlo; en la guarde, en el cole, en los viajes, en su vida; siempre será mi niño. Sé que suena egoísta y lo es, pero ¿que madre no siente esto?

Me pregunto mil veces qué es lo mejor para él y mi faceta egocéntrica siente que no hay nadie como yo para cuidarlo, pero también sé que habrá momentos en los que tendrá o tendré que despegarme para poder dejarlo crecer, para dejarlo ser; un árbol no crece bien si se la pasa siempre a la sombra de otro, porque también le tiene que lar la luz, el aire y supongo que esto también es así…

¿Cómo puedo aceptar todo esto y favorecer esta transición?

Acepto consejos, (aunque con mi síntoma actual sólo escuche con un solo oído)…¡¡Jajajaja!!

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