Actualizando blog…

Buenas, no me echen la bronca porque últimamente apenas tengo tiempo.

Los nenes han estado malitos,  primero uno, luego el otro, así siempre; parece que los virus no me dan respiro.

Además, estoy estudiando. Sólo me he matriculado en dos asignaturas pero es imposible poder estudiar.  Me quedan unos días para examinarme pero apenas llego a leer superficialmente, así que espero que dependa más de la suerte que de mi conocimiento,  ¡¡jeje!

Realmente es muy complicado compaginar la crianza con el estudio.  Hay gente que me dice que estoy loca por pretender estudiar teniendo tres peques pero sigue siendo mi meta y al menos quiero acercarme un poco…defiesta

Lucas ha cumplido su primer año,  el tiempo pasa volando. Ya le queda poco para andar aunque aún no se suelta y está terrible,  se la pasa liandola y ha aprendido a decir montones de palabras, ¡está para comérselo!

Mateo ha cumplido 3 años y aunque sigue siendo un pequeñín lo veo mucho más mayor,  esta todo el día jugando y armando torres con todo lo que encuentra en su camino, es inseparable con Samu aunque pelea mucho a Lucas porque el peque le coge y tira a cada momento lo que a Mateo le cuesta construir…

Y Samu está tan grande que se la pasa haciendo preguntas de mayores y exige respuestas afines, quiere saber los porqués de todo y no se conforma con respuestas simples. Y yo se lo cuento todo.

Mis días son una locura, mi casa un desastre, pero tengo tres soles que me iluminan cada día y no los cambiaría por nada. Así que aunque el tiempo no me alcance y a veces todo parezca un caos, igual soy feliz.

Tengo a mi amor que es un gran hombre, marido y papá y a mis príncipes que cada día me hacen sonreír. No puedo pedir más.  Lo demás puede esperar.

Como dice la letra de una canción: ¡gracias a la vida que me ha dado tanto!

Día del padre

Buenas, como todos los años hoy, que es un día tan especial para los papás, es el momento que mi marido escriba en el blog, así que le cedo este espacio…

 

…Un nuevo día del padre y como todos los años aquí estoy, poniendo mi granito de arena en este gran libro de recuerdos. Es ya la quinta vez que escribo como padre, aunque también es la primera que lo hago como padre de familia numerosa.

Ya han pasado cinco años, qué rápido se dice… Parece que fue ayer cuando recibimos ese primer regalo llamado Samuel, y que fue hace solo unas horas cuando llegó el segundo, de nombre Mateo, y parece que solo hace un ratito que nació Lucas, que con solo 10 meses ya ha sabido despertar en mí un amor sin fecha de caducidad.20160319_181515

Cinco años, un lustro, cuantas cosas han pasado en este tiempo, la mayor parte de ellas buenas. Echando la vista atrás, son tantas y tan diversas las vivencias y los recuerdos… Tantas noches sin dormir, tantas risas, tantos sustos y tantas cosas…

Ahora miro a mi alrededor y veo a mi Bandix, con casi cinco añitos, y tomo conciencia de la inexorabilidad del tiempo. 20160319_181424

Veo a ese niño vivaracho, inteligente y encantador, a veces un poco caprichoso, y me doy cuenta de que nunca volverá a ser el bebé que tenía en brazos hace cuatro días y que recitaba los sonidos de los animales como si de una lección de ciencias se tratase. También me doy cuenta de que pronto dejará de ser este pequeño genio de cinco años y se convertirá en un adolescente y luego en un adulto… Y yo, que echo de menos al Samuel bebé… Echaré de menos al Samuel niño, y al Samuel adolescente. Pero igual que ahora disfruto al Samuel niño… También disfrutaré a mis bichos en todas sus etapas.20160319_161017

Antes de despedirme hasta el próximo 19 de marzo me gustaría decir que ser familia numerosa es algo más que noches sin dormir, locura, trabajo y mas trabajo. Es sobre todo unidad, esperanza, juego, aprendizaje, alegría y mas alegría.

Desde aquí quiero agradecer a mis tres retoños, Samuel, Mateo y Lucas todos los grandes momentos que me han regalado durante estos casi cinco años, a mi mujer por haberme regalado esta vida (y por soportarme), a mi padre por haberme enseñado a amar y ser mas justo, y como no, felicitar a todos los padres y animarlos a disfrutar cada instante con sus hijos, porque cada momento y cada situación son irrepetibles y nunca volverán.

Vicen

Nostalgia

Hace solo unos días que volvimos de Argentina. Vamos cada año, aunque sólo sea por unos días. Esta vez fuimos 16 y dos son de viaje; entre las horas previas que debes estar en el aeropuerto, las 12 horas de un vuelo directo, (o más si es con escalas) y luego que al llegar tengo otras 4 horas hasta llegar a casa, en fin, el viaje se hace interminable.

Ir con 3 niños tan pequeños es una odisea, el viaje resulta agotador e insoportable. Obviamente vamos en clase turista. Hemos ido con muchas compañías y los aviones son tan incómodos, duros y estrechos que aunque nos den la cuna algunas veces , (no la usa para dormir pero al menos juega ahí un rato), no pegamos ojo. Además, me dan miedo las turbulencias y aunque he hecho muchísimos viajes siempre voy tensa.

Pero todo lo que he contado se diluye al llegar. Todos me esperan, (somos familia numerosa), tengo a mis padres, dos abuelas a las que quiero mucho, una hermana y dos hermanos, cuñadas, sobrino, tíos y primos que esperan el momento para ir a vernos. Luego llegan mis amigas/os de siempre para los que tengo una sensación que el tiempo no pasa, que aunque lleve años sin verlas/os parece que las he visto ayer…

Son mis orígenes y no puedo evitar sentir nostalgia.familia

Este año se me ocurrió ir caminando por el barrio y noté que en cada una de las calles tenía algún recuerdo, recordaba donde vivía cada amiga, compañera, conocida; pero no solo sentía la sensación de lo vivido, sino también olores y sabores que me evocaban a la niñez; hasta fui a comprar golosinas retro que aún existen y siguen con el mismo sabor de hace 30 años…Traje a casa mielcitas y chocolatines que más que chuches son un enlace directo con la niña que fui.

Hubiera querido hacer fotos de cada lugar donde estudié, mostrar a mis hijos cada capítulo de mi vida; hasta me puse a buscar cosas de cuando era pequeña; me hubiera gustado encontrar algún juguete que fue mío para que ahora lo usaran mis hijos…

Pues si que esta vez me pegó fuerte la nostalgia. Cuando te vas de tu país y eliges vivir en otro, a pesar de que aprecies y quieras el lugar elegido, nunca jamás se deja de sentir ese cariño tan especial por el país de origen…

España tiene mi presente y mi futuro, la familia que construyo día a día…

Argentina tiene mi pasado, mis amigos,  la familia de la que salí y crecí, mis raíces…

Hispanoargentina; así me defino, así me siento.

Pero no puedo evitar sentir nostalgia…

 

Aniversario gris

Hoy hace 5 años que perdí a mis primeros hijos. Mis mellizos, mis queridos peques…

Puede ser que ahora duela menos, pero nunca jamás deja de doler. Cada vez que veo mellizos me duele, cada vez que pienso que tuve una niña en mi interior y que no ha vuelto, (tengo 3 niños), duele mucho…Cada recuerdo, cada cosa vivida en esas 20 semanas de embarazo en las que cada día fue especial…peques

Me sentía única. Era maravilloso saber que albergaba dos seres dentro de mí.  Los habíamos buscado mucho y en el segundo intento de F.A lo logramos. “Son dos” dijo el medico y a mi casi se me estalla el corazón de alegría, siempre había querido tener mellizos. Mi abuelo había tenido una hermana melliza y yo estaba ilusionada con que se me de esa posibilidad…

Pasaron las primeras ecografias, los dos tenían latido cardíaco y todo bien.  La eco de la semana 12 también salió perfecta, no tenían ninguna alteración y todo parecía normal. Recuerdo que en una de esas ecos los vi saludarme, movían sus manos y pies, lo que parecía decir: “Hola mamá”. Estaban en dos sacos diferentes, pero en cada eco estaban en una posición distinta, aunque siempre buscando la mejor forma para estar encajados, (la cabeza de uno en los pies del otro), formando un dúo perfecto.mellizos

Recuerdo otra eco donde los vi bailar,  se movían tanto que eso parecía…

Y otra en la semana 16 cuando me dijeron que estaban estupendamente y que parecían ser niño y niña. No se equivocaba, así eran.

Al acercarse la semana 20 tuve pérdidas de sangre, pero me dijeron que era por un pólipo que tenía y se me saldría naturalmente en el parto. Un par de días después perdí el tapón mucoso y tenia dolores, fui a urgencias y me dejaron ingresada porque tenía flujo que podía ser líquido amniótico. A las pocas horas se confirmó, tenia una fisura en una de las bolsas. El riesgo mas grande era que coja una infección y así fue. Pase de ser una madre feliz a convertirme en una loca desesperada que quería retener a sus hijos. En sólo dos días el líquido de la bolsa que tenía a la niña se convirtió en “limite inferior al mínimo”, yo tenía fiebre que no me bajaba y estaba a punto de morir. Hable con todos los médicos y hasta pedí que se acercara el director del hospital para decirme si había al menos una posibilidad que se salvaran.

No la había, era imposible. Pasaba el tiempo y me dijeron que me quedaban 48 horas de vida. Tenían que quitármelos,  porque la infección ya se había pasado a la placenta y de ahí a la sangre solo era un paso.

Me asusté. Y mucho. No quería morir.mellis

Mi razón sabía lo que había que hacer pero mi corazón no podía aceptarlo.

Antes de que me provocarán el parto yo ya había empezado con contracciones. Pensaba que era estreñimiento, ganas de ir al baño, era primeriza y no sabía lo que me estaba pasando.

Cada vez eran más fuertes. Mi cuerpo era sabio y se estaba ocupando de hacer el trabajo.

Después de tanto dolor, me dijeron que aún me faltaba mucho, estaba dilatada de 4 cm. Me dejaron solo con mi marido en una blanca y fría habitación a seguir esperando, pero en unos minutos sentí que se salía de mi. Y así era,  mi niña ya estaba fuera. Como era tan pequeña, no tenia que dilatar mas. Llegaron las matronas y a los pocos minutos salió mi niño, envuelto completamente dentro de su bolsa. No se había enterado de nada y allí murió,  supongo que feliz. Quien sufrió más fue mi niña. ..duelobebe

Los tuve en mi pecho, rodeado de mis brazos.  Les di besos y los acaricie, pero eran tan pequeños que temía que se rompieran.  Yo estaba rota.

Sueños rotos, ilusiones caídas. Mi cuerpo, mente y corazón destrozados.

No hubo tiempo. Me los quitaron de mis brazos con la excusa de que tenían que hacerles la autopsia para decirme que era lo que había ocurrido.

Yo necesitaba despedirme. Les hice 3 fotos, eso y mi memoria es lo único que me queda de ellos. No me dejaron enterrarlos, al ser tan pequeños le correspondía a anatomía patológica ocuparse de sus cuerpos…

Esos cuerpos tan frágiles, tan pequeños…

Eran perfectos, dos muñequinos. Les conté sus dedos, los miraba pero no me animaba a moverlos, temía romperlos.

La niña salió con una mano apoyada en su cara, como pensando. No entendería porqué tanto dolor. El peque no se enteró.  Tenia una expresión de paz absoluta en su rostro…duelo

Luna y Tiago, esos eran sus nombres.

Corioamnionitis aguda, eso dice en el informe pero nunca nadie me ha explicado porqué.

Si de verdad están en algún sitio, espero volverlos a ver algún día o que vuelvan a mí, yo estoy dispuesta a esperar.

Desde ese momento que hoy hace 5 años muchas cosas cambiaron.

Yo dejé de ser tan positiva y algunos miedos se apoderaron de mi. Me enfado rápido, tengo mala leche, temo que pasen cosas malas pero aun asi he tenido el mejor remedio para un duelo que son las otras vidas que han llegado a mí: Mis hijos Samu, Mateo y Lucas a quienes amo profundamente.duelobebes

Nada se olvida. Una muerte así no se supera, solo duele algo menos. Y mis hijos mitigan ese dolor.

Desde hace 5 años hemos dicho que los peques que quieran venir son bienvenidos.  Y hasta ahora llegaron 3.

Siempre me preguntaré porqué ocurrió y jamás lo entenderé…

Siempre los amaré y siempre los recordaré…

 

 

 

angel

 

 

Una perspectiva realista del día de la madre

Como todos los años, hoy es un día que me invita a reflexionar sobre el rol de ser madre pero ahora mismo me resulta muy difícil encontrar las palabras justas cuando tengo a mi bebé recién nacido, (hoy cumple una semana y prometo contar todo los detalles del parto), en el hombro izquierdo y mis otros peques liándola a cada momento.

Estos días nos hemos convertido en una familia numerosa. Dos adultos con tres peques, Samuel de casi 4 años, Mateo de casi 2 y Lucas de una semanita. Acaba de salir de mi interior para conocer el mundo, para aprender millones de cosas, para vivir una vida llena de sensaciones y emociones.

Esto es muy bonito pero no es nada fácil. La verdad que estos días en casa desde que salí del hospital han sido una locura total. Aún no puedo organizarme. Mi estado de ánimo fluctúa todo el tiempo y paso de sentirme la madre más especial del mundo a querer salir corriendo hacia cualquier sitio solo para poder respirar sin agobios, solo para poder imaginarme cómo sería dormir dos horas sin que nadie me despierte…

cansancioextremo

Ésta es la realidad, quizás sea una mezcla de depresión postparto más las enormes responsabilidades que implican ser mamá a tiempo completo de tres peques.

Por momentos me agobio con Lucas, lo escucho llorar o gritar y muchas veces no sé identificar lo que le pasa, hay cosas que he olvidado y debo volver a aprender; estoy llena de miedos y preocupaciones, pero también hay otros instantes en que huelo la piel de mi bebé, le doy un beso en esa cabecita tan blanda, lo observo y me doy cuenta que es tan indefenso, tan dependiente y tan frágil que no puedo evitar sentir una ternura infinita. Lo veo mirarme, intentar enfocar esos pequeños ojos azules en mí, mirar todo alrededor mostrando su enorme curiosidad por conocer cada rincón y cada cosa de esta nueva vida que me emociono…Y me olvido de los agobios.

En otras ocasiones veo a Mateo todo el tiempo tirando cosas, manchando cada rincón, trepándose a lugares insólitos, cayéndose y llorando a cada rato, peleando con su hermano, destruyéndole sus producciones, gritando mucho, exigiendo y… Me agota. Pero también hay otros momentos donde me dice: “te amo mamá”, se acerca y le da besos a su hermano pequeño, coge de la mano a su hermano mayor, me muestra con mil sonrisas que para él hacer lío es un juego perfecto y con esa cara de bandido y esa risa eterna me convence de lo que quiere.                               Él se ríe y todo pasa de ser un desastre a ser perfecto. Y me lo como a besos…

Y con Samu muchas veces me cansa. El tema de la comida sigue siendo una pelea constante, pretende comer lo que quiere, pelea y a veces trata mal a su hermano, todos los días se convierten en discusiones por no querer ir al cole, cuando tiene sueño se pone enormemente caprichoso e insoportable…                                      Pero hay otros momentos en donde me dice miles de palabras bonitas, me da montones de demostraciones de afecto, me alaba mucho las comidas que le gustan, coge a su hermano y se lo lleva de la mano a jugar mientras yo preparo la comida, cuida de su hermano recién nacido, es dulce, tierno, comprensivo, y con sus charlas eternas me hace olvidar de todo el cansancio que pueda sentir. Me abraza, me mira con sus ojazos azules y ya no hay agotamiento que valga, sino entrega.madre de tres

¿Y qué quiero decir con todo esto? que ser madre implica miles de responsabilidades, mucho trabajo, implicarse hasta el infinito, agotarse, cansarse, enojarse, poner límites, aprender a esperar, a escuchar y sobre todo aprender a tener enormes dosis de paciencia, pero también implica abrirse, entregarse, dejarse llevar por el infinito amor que te da un hijo; (y tres ya ni se puede expresar con palabras); permitirse reír, jugar, volver a ser un poco niño, vivenciar esos momentos increíbles que representan el nacimiento de tus hijos en donde tu cuerpo se abre para dar paso a un nuevo ser que habitaba en tu interior…

Todo lo que pueda parecer malo, el cansancio, el sueño, el hastío, todo, TODO se ve compensado con el tiempo cuando ves a tus hijos crecer, aprender, ser, convertirse en adultos…

Ser MADRE, lo más grande que me ha dado la naturaleza, el milagro de poder sentir la vida dentro y fuera.

Gracias Mamá por darme la vida, gracias hijos por convertirme en Madre…

Día del padre

Buenas! como ya es tradición, éste es el tercer año que invito a mi marido a escribir una pequeña reflexión por este día. Les dejo con el mejor padre del mundo, ¡¡jeje!!

Un nuevo día del padre y un nuevo post en este entrañable blog.

Como los anteriores este día es también especial. Es especial por muchas cosas, pero sobre todo porque estamos esperando un nuevo integrante de la familia. ¡Vamos a ser familia numerosa! Se dice muy rápido pero se digiere muy lento.

Llegados a este punto merece la pena preguntarse qué significa ser familia numerosa y qué implicaciones tiene. Ser familia numerosa no significa descuentos en los viajes ni reducción de impuestos, va mucho mas allá. Es una apuesta por la familia, por el hogar, por el amor a los tuyos, por la vida y por todas esas maravillosas cosas que estamos viviendo desde que somos padres y que nos han llevado a crecer no sólo cuantitativamente sino también cualitativamente, que nos han ayudado a aprender a valorar lo realmente importante, a querer a cada uno como es, a valorar las diferencias porque ellas son las que nos hacen especiales, a convivir, a amarnos y a respetarnos a nosotros mismos y a los demás.

Cierto es que también implica algunas renuncias como tener menos tiempo para uno mismo (con dos hijos el tiempo libre es cero, con tres… ¿Será menos de cero?); aplazar el crecimiento profesional (¿Hay prisa por adquirir más responsabilidades y pasar más horas en la oficina? Creo que puede esperar), perder intimidad (mejor bien acompañado que solo)…

Seguramente habrá muchas mas cosas a las que hemos tenido que renunciar, pero ahora ni me acuerdo y mirando a mis chiquitines estoy mas seguro que nunca de que todas pueden esperar.

Muchos pensaran que estamos locos, aquí, solos, sin familia que nos eche una mano, con un solo sueldo, en plena crisis y en un mundo cada vez mas complicado… Y tal vez tengan razón.

Estamos locos, locos de atar.

Locos por nuestros hijos, por esas cosas pequeñas que corren por ahí tirando todo lo que se encuentran por delante, por esos gritos que nos ponen la cabeza como un bombo pero que a la vez inundan de alegría cada rincón de la casa, locos por esas noches interminables y por las preguntas incómodas. Locos , por los paseos por el parque, por el zoo y por los helados…

Locos por Samuel, por Mateo y por Lucas. Sí, estamos locos, muy locos, pero es una locura que nos llena de felicidad…

Pronto seremos cinco en casa y quien sabe… Tal vez algún día seamos más. Le hemos cogido el gusto a esto de tener niños y no renunciamos a nada porque podemos con todo y sobre todo…

Porque estamos muy locos. ¡Bendita locura!

“Mamitis y Edipo”

Hace aproximadamente un siglo, el médico psicoanalista Sigmund Freud promovió el concepto de “complejo de Edipo” para definir una etapa crucial del desarrollo psicológico del niño, que ocurre entre los 3 y 5 años, caracterizada por una relación ambivalente de amor y odio. En ella, el pequeño varón experimenta una relación amorosa con la madre, interrumpida cuando el padre aparece como un tercero que lo desplaza de su objeto del deseo.

Pese a los intentos del niño que, por ejemplo, decide acostarse de noche en medio de sus padres para separarlos, las normas culturales y sociales que le impiden amar a su madre ganan la partida, (hecho conocido como “castración”), al grado que las emociones se depositan en una nueva fracción de su mente que los especialistas llaman “superyo”, el cual funcionará como policía interno que reprimirá impulsos y deseos.

En esta etapa, el pequeño aprende que la madre, que hasta ahora ha sido el objeto principal de su amor, no es una pareja para él y deberá esperar a la adultez para conseguir su propia pareja. De esta manera, el pequeño “institucionaliza” en su mente el tabú del incesto y comienza a enfocar sus sentimientos hacia actividades, objetos u otras personas; incluso el padre comienza a ser admirado y tomado como modelo. No es casual que el cole empiece a ser obligatorio a los 6 años; ésta es la edad en la que el niño logra elaborar y comprender este complejo, donde la sexualidad se duerme y los intereses se desvían hacia otros fines culturales como el aprendizaje.mamitis

Todo esto explicado de una forma más sencilla se trata simplemente de que el niño se enamora completamente de su madre y no puede ni quiere separarse de ella ni un instante, la toma como objeto de deseo, por lo que todo girará en torno a ella. El padre debe cumplir la función de “corte” haciéndole entender que la madre del niño es “su mujer”. Si esto no ocurre, el niño quedará pegado a ella y buscará mujeres como ella para intentar sustituirla convirtiéndose en un niño eterno dependiente de su madre.

¿Y porqué les cuento toda esta historieta? porque Samu está pasando por ello. A sus 3 años y medio esta completamente pegado a mí. Tiene una infinita “mamitis” y últimamente no quiere separarse de mí ni por un instante. Se la pasa abrazándome, diciéndome que me ama, dándome besos y diciendo que “soy su novia” enfadándose cuando su padre pretende hacerle comprender que soy su mujer. Hasta le dice “hijo” a Mateo. Por las noches duerme abrazado a mí y cada vez que se despierta llora si no encuentra inmediatamente mi contacto. Y cuando una mamá se encuentra en el medio de esto, cuesta mucho hacer algo para cambiarlo, sencillamente porque (al menos a mí) me encanta saberme tan amada.

Pero el tema se complica aún más: ha llegado al punto de rechazar completamente ir al cole; ya venía mal con este tema y ahora con el famoso Edipo, con su hermano pequeño y mi avanzado embarazo ha derivado en una negación a ir a cualquier parte si no voy yo con él.

Tenemos un problema: soy Psicopedagoga, casi Psicóloga, conozco mucho del tema pero no tengo ni la menor idea de cómo resolverlo…

¿Alguna sugerencia?

 

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